El alto índice de contaminación del río Apizaco solo es superado por el afluente del Atoyac, que en Tepetitla de Lardizábal, Nativitas e Ixtacuixtla descarga residuos químicos de textileras.
Los asistentes convivieron con cachorros rescatados en el módulo instalado en Parque Vértice; los ejemplares adoptados tendrán atención veterinaria de por vida
Llevarán a cabo reuniones en distintas zonas de la entidad y con diferentes sectores para integrar una agenda de políticas públicas, adelantó la senadora
El río Zahuapan de los más contaminados de México. Tomás Baños / El Sol de Tlaxcala
Hace 40 años, los ríos y arroyos que tiene Tlaxcala transportaban agua limpia, existía vida acuática y en algunos se podía nadar. Ahora son de los más contaminados del país. De hecho, la atípica sequía de los últimos 10 años, como consecuencia del cambio climático, ha desaparecido algunos afluentes.
También, este fenómeno meteorológico, según la Comisión Nacional del Agua, ha puesto en riesgo la reserva de agua pluvial en las 18 represas del territorio estatal, al grado de secarse por períodos intermitentes.
En la víspera del Día Mundial del Medio Ambiente, conmemorado cada cinco de junio, las tareas de limpia y faenas comunitarias en los 60 municipios son limitadas.
En las inmediaciones de los afluentes hay acumulación de residuos sólidos. La contaminación es en agua, suelo y aire y, por si fuera poco, a la población le cuesta aclimatarse ante el incremento de la temperatura. Eso sí, continúa alterando los ecosistemas.
Una cloaca en la unión de los ríos Apizaquito y Apizaco. Tomás Baños / El Sol de Tlaxcala
Una sola Tierra es la campaña del Día Mundial del Medio Ambiente de este año, en la que se pretende concienciar sobre la crisis ambiental.
En el territorio estatal Google Maps tiene identificados 25 ríos y arroyos; de esos, casi todos están contaminados, secos o de plano ya desaparecieron.
Se trata delos Llorones, Zahuapan, Totolac, Altzayanca, Lindero, Xalpatlahuaya, Atocha, Lavaderos-Tizar, Petatula, Rojano, Atotonilco y Grande. Además, el río Texcalac, Calzada, Tecoac, Caldera, Atoyac, Viejo Amomoloc, Capulín, San Diego, Tenexac, Tlacoxolo, Atenco, Agegela, Rosario, Fondón, Santa Ana Ríos, San José, Mancera, Lajas, Bautisterio, Tepexilac-La Trinidad, Águila y Xonecuila.
Ahí, cuando llueve, los afluentes transportan agua a zonas contaminadas. Durante el estiaje, corren fluidos fétidos que desechan las fábricas.
El río Zahuapan, que surge cerca de la presa Atlangatepec, cruza la mayor parte de los municipios del centro y sur de Tlaxcala. Pero viola la Norma Oficial Mexicana 001-Ecol-1996, pues contiene mezclas de residuos textiles, detergentes y metales pesados que desechan algunas fábricas del Corredor Industrial Xicohténcatl I.
Entonces, los residuos líquidos y sólidos son arrastrados kilómetros abajo hasta unirse con el río Atoyac y, luego, a la presa Valsequillo en Puebla. Todo está contaminado.
Hacia el norte de Tlaxcala, en El Peñón, Tlaxco, el agua limpia es perturbada al llegar a la población. El problema se agrava pues más de 30 mil habitantes de esa jurisdicción desechan aguas domésticas a la presa Atlangatepec; la planta de tratamiento de aguas negras, no funciona desde hace seis años.
En el centro de Tlaxcala, los olores fétidos inician en el CIX I. Las aguas limpias del río Apizaco que manan en Guadalupe Texcalac, se mezclan con los desechos del corredor. Lo mismo pasa con el río Apizaquito, abastecido por la presa del Ojito, en un kilómetro de recorrido las cristalinas aguas, al llegar a los linderos que desecha una empresa refresquera, son pérdida total.
El río Teteles, en Tetla de la Solidaridad, y los ríos Apizaquito y Apizaco, presentan una acelerada contaminación por descargas industriales, domésticas y desechos inorgánicos.
El Sol de Tlaxcalarealizó una inspección ocular para comprobar que varias empresas instaladas en el CIX I arrojan -sin previo tratamiento- desechos industriales a los afluentes naturales.
Aguas negras de textileras, papeleras y empresas de otros giros, al unirse con los tres ríos que nacen en esas jurisdicciones, contaminan el agua limpia, en un recorrido menor a tres kilómetros. Inclusive, en algunos vertedores claramente son designados para descarga de agua pluvial, pero funcionan cuando no llueve.
La empresa refresquera tiene vertederos de aguas tratadas y se identifican como industria limpia. / Foto: Tomás Baños | El Sol de Tlaxcala
Es ahí donde convergen los tres ríos de los dos municipios. El lugar, literalmente, está convertido en una cloaca que lentamente se dispersa kilómetros abajo al conectarse con el Zahuapan.
Algunos vecinos de San Luis Apizaquito lamentaron que no sean realizadas acciones de limpieza desde hace más de 28 meses, antes de la pandemia del coronavirus. Se acabaron aquellos lugares de encanto, nos podíamos bañar entre las aguas de los ríos Apizaco y Atenco, ahora te pega roña si ingresas o haces contacto con ella, reiteraron.
Consideraron que cuando hay ausencia de lluvias, los olores que despide la empresa refresquera apenas y son soportados por las familias que viven cerca, todo esto, bajo la tolerancia de los inspectores de la Conagua y de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente.
Eso sí, el agua que escurre de la presa Apizaquito sobre el río Apizaquito, durante el temporal de lluvias, se mantiene limpia 1.5 kilómetros, después hace contacto con los residuos provenientes de CIX I.
La empresa refresquera tiene vertederos de aguas tratadas y se identifican como industria limpia. / Foto: Tomás Baños | El Sol de Tlaxcala
Al respecto, Andrés Ramírez, alcalde de Tetla de la Solidaridad, dijo que heredó un problema difícil de solucionar, no obstante, trabajamos en forma coordinada para realizar faenas comunitarias en el Ojito de Agua a fin de seguirlas utilizando en quehaceres domésticos.
Adelantó que se reunirá con personal del gobierno estatal para saber qué empresas del CIX I descargan a cielo abierto, la mezcla de contaminación al río Teteles, pues se tenía conocimiento de que una planta recibía las descargas del CIX I.
Lejos de la instalación de las factorías, hay comunidades rurales que conservan el vital líquido que extraen de manantiales. En Tlaxco, Apizaco, Yauhquemehcan, Emiliano Zapata, Panotla, Ixtacuixtla, Totolac y Zitlaltepec cientos de familias consumen agua de manantial.
Sin embargo, Zitlaltepec de Trinidad Sánchez Santos es el pueblo que ora a Dios para que no se agote el recurso que direccionan del Parque Nacional Malinche. En ese lugar de unos diez mil habitantes existe un compromiso de preservar el agua. Para ello, dos personas se encargan de garantizar que el agua libre de toda contaminación, llegue hasta los hogares.