En este Domingo de Pascua persisten huellas de la granizada del Sábado de Gloria
“Nos tocó la cola de la granizada, acabó con mis cultivos y gallinero y no llegan los apoyos”, expresa Teodolfo Xochipa
Tomás Baños
El Astro Rey salió puntual, pero no calentó. Apenas iluminó los restos de una tormenta que, en 25 minutos, trastocó la vida de cuatro municipios.
Una tormenta torrencial en tiempo mínimo: Conagua
Pedro Misael Albornoz Góngora, titular de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en Tlaxcala, afirma que lo ocurrido la tarde del Sábado de Gloria no fue un fenómeno ordinario.
Explica que se registró una precipitación de 70.3 milímetros en menos de 24 horas, lo que, bajo los criterios meteorológicos se clasifica como lluvia intensa o torrencial.
Dice que esa cifra implica un volumen de agua capaz de colapsar sistemas de drenaje, generar inundaciones súbitas y, como ocurrió en este caso, combinarse con granizo de gran tamaño.
La granizada se registró a las 17:00 horas
La tormenta comenzó a las 17:10 horas. El cielo, hasta entonces luminoso, se cerró de golpe. Primero llegaron gotas aisladas, después, el estruendo: el granizo cayó con la violencia de una pedrada constante.
Sobre la avenida Independencia, una barda cedió. Árboles y ramas quedaron tendidos en distintos puntos del estado.
La tormenta se fue tan abruptamente como llegó. Dejó detrás un silencio extraño, apenas interrumpido por el goteo de los techos heridos.
El recorrido: entre daños y ausencia
En San Jorge Tezoquipan, municipio de Panotla, el impacto es directo y tangible.
Más allá, en los patios, los habitantes comienzan a retirar el hielo acumulado desde la noche anterior.
Sin embargo, la ayuda institucional no aparece.
“Nos tocó el colazo”: Teodolfo
En la calle San Felipe número 5, en San Jorge Tezoquipan, el testimonio se vuelve rostro.
Teodolfo Xochipa Durán, de 72 años, observa en silencio las láminas vencidas de su gallinero. El granizo se acumuló hasta hacerlas ceder.
“Estuvo durísimo. Se estancó el hielo y se cayó el techo. Ya tenía como 20 años que no veíamos algo así, no podemos entrar, hay peligro”, dice.
A su lado, María de los Ángeles Velázquez Medrano recorre su patio con la mirada. Sus plantas de sol están destruidas. El limón criollo perdió los azares, mientras que la granada el follaje.
“Me recordó a donde vive mi hija, en Washington de Estados Unidos… allá sí se ve así, como nieve. Pero aquí no es normal”, expresa.
Ambos coinciden en que no hubo aviso. Pensaron que sería una lluvia pasajera. No lo fue.
Sus animales de traspatio —pollos, conejos en producción — quedaron expuestos al frío. La humedad aún persiste en el suelo.
“Una ayudadita del gobierno no estaría de más”, añade don Teodolfo.
Hace una pausa. “Usted es el primero que viene”. Y es que la granizada de ayer fue breve, pero dejó una marca profunda.
En apenas 25 minutos, la naturaleza alteró el ritmo de comunidades enteras, evidenció la fragilidad de las viviendas más precarias y puso en tensión la capacidad de respuesta institucional.
Protección Civil: promesa en curso
El titular de la Coordinación Estatal de Protección Civil, Juvencio Nieto, reconoció que desde la tarde del sábado comenzaron a recibir reportes de auxilio.
“Desde ayer empezamos en algunos municipios… necesitamos ubicar a las familias afectadas para acudir hoy mismo”, expresó a este reportero.
El diagnóstico, dijo, sigue en proceso. Pero para quienes amanecieron bajo el hielo, la espera pesa.
RECURSO
Tlaxcala amanece cubierta de hielo en plena primavera. Y mientras el granizo comienza a derretirse lentamente bajo un sol frío, también se diluye la paciencia de quienes esperan ayuda.































