No guarden silencio, levanten la voz, porque guardar silencio es como cerrar los ojos en la oscuridad, nada cambia y de nada sirve. El silencio es el ruido de fondo de las violencias machistas,expresó.
La institución consolida investigación aplicada y desarrollo sustentable con acciones coordinadas para garantizar la continuidad del proyecto que impulsa la formación de estudiantes en el ámbito productivo y ambiental
El vocero del gobierno estatal, Antonio Martínez Velázquez, afirmó que las autoridades trabajan en las carpetas de investigación para esclarecer ambos hechos
Durante los Encuentros Tlaxcaltecas, la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros destacó el trabajo en equipo y una adecuada administración de los recursos en cuatro años; “hemos hecho más que en 40 años”, dijo
La activista lleva 12 años en espera de una sentencia para Julio N., el presunto feminicida de Mariana Lima Buendía / Karla Muñetón | El Sol de Tlaxcala
Si la muerte de un hijo o una hija no se supera, el feminicidio menos. Esa situación la ha experimentado en carne propia Irinea Buendía, la activista de 69 años de edad que desde hace casi 12 lucha para que se haga justicia a su hija Mariana Lima Buendía, quien el 29 de junio de 2010 fue asesinada por su esposo.
La activista, que se ha convertido en un referente nacional en la lucha contra los feminicidios, está de visita en Tlaxcala para contar cómo un comandante de la Policía Judicial de Chimalhuacán, Estado de México, le arrebató la vida a su hija y cómo, a 12 años del suceso, no existe una sentencia condenatoria para el verdugo de Mariana que cuando fue asesinada tenía 29 años y estudiaba Derecho en la Facultad de la Universidad Nacional Autónoma de México. El caso sigue impune.
En entrevista con El Sol de Tlaxcala, Irinea Buendía contó las muchas veces que su hija intentó escapar de un hogar en el que sufría todo tipo de violencia, y cuando decidió poner fin a golpes, insultos, maltratos, violaciones y humillaciones, el desenlace fue fatal: su marido la mató para impedir que lo denunciara.
Contundente y todavía consternada por el feminicidio de su hija, la activista exigió a todas las mujeres del país, y en especial a las de Tlaxcala, no guardar silencio ante ningún acto de violencia del que sean víctimas, por mínimo que parezca.
Pero su mensaje fue más allá, pues demandó no dar más días al machismo, luchar para que los hombres nunca más tengan el silencio de sus víctimas, y advirtió que levantarán la voz y lucharán hasta que los hombres desaprendan su forma violenta y feminicida de conducirse, y hasta que aprendan a respetar a las mujeres.
A las familias de las víctimas les instó a no permitir que en los matrimonios el hombre violente a la mujer o que incluso haga lo mismo con sus hijos e hijos, quienes en muchos casos además de la física y psicológica, también sufren violencia sexual.
Al hablar de su hija asesinada, a Irinea Buendía se le quiebra su voz y sus ojos se llenan de lágrimas. Toma un pañuelo de su bolsa en la que almacena documentos que servirán y sirven como pruebas en la investigación, y algunos expedientes del caso.
Durante la charla con esta casa editora, la defensora aceptó que el asesinato de su hija no fue en vano puesto que, en su búsqueda de justicia, junto con su esposo e hijos lograron que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) emitiera la sentencia llamada Mariana Lima Buendía, que define un protocolo a seguir en la investigación de casos de feminicidio.
De acuerdo con el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, la sentencia señala que todas las muertes violentas de mujeres deben ser investigadas como feminicidio, con perspectiva de género y con base en los estándares internacionales más altos. Que en todos los casos es necesario recolectar y salvaguardar la evidencia para determinar si la víctima sufrió de violencia sexual o si ésta vivía en un contexto de violencia.
Y que la inacción y la indiferencia del Estado ante los casos llevan a la re-victimización y discriminación, por lo que al ser cometidos por funcionarios, deben ser sancionados.
El asesinato lo he tomado con mucho valor, porque aunque Julio le quitó la oportunidad de litigar, por medio de la sentencia Mariana Lima Buendía ella litiga, porque esa sentencia es un manual que dice cómo debe ser la actuación del Ministerio Público y de los jueces para tener éxito al momento de sentenciar un feminicidio,expresó Irinea Buendía.
El 28 de junio de 2010 Julio N. estranguló a Mariana Lima Buendía para evitar que abandonará su hogar en Chimalhuacán, y lo denunciara por violencia doméstica.
En ese momento, el presunto responsable de la muerte de Mariana era judicial en ese municipio, intentó hacer pasar el asesinato por un suicidio, y aunque la justicia estuvo a punto de darle la razón al desechar tres amparos y sobreseer el caso, un juez determinó que el tema no había sido investigado con perspectiva de género y debida diligencia.
El caso fue reabierto y en ese proceso fue determinado que las pruebas y escena del crimen fueron manipuladas, y que Mariana fue asesinada por estrangulamiento, eso luego de exhumar el cuerpo de la joven.
La incansable lucha de su mamá, Irinea Buendía, quien desde entonces está convencida de que el feminicida de Mariana fue el propio esposo de su hija y que prácticamente desde que se casaron era víctima de todo tipo de violencia, contribuyó a la emisión de la sentencia de la SCJN emitida en 2016.
En ese mismo año fue aprehendido el presunto responsable de su muerte, pero hasta el momento no existe una sentencia condenatoria. Irinea Buendía pide prisión vitalicia.
Esta semana tuvo lugar una nueva audiencia, pero Julio N., con el argumento de salir al sanitario, no regresó a la sala.
De acuerdo con el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio,la sentencia señala que todas las muertes violentas de mujeres deben ser investigadas como feminicidio, con perspectiva de género y con base en los estándares internacionales más altos.
En 2016 fue aprehendidoel presunto responsable de la muerte de su hija, pero hasta el momento no existe una sentencia condenatoria. Irinea Buendía pide prisión vitalicia para Julio N.