Sueña “Florita” que sigue enseñando
Es una de las mujeres más queridas en el corazón del sur
Francisco H. REYES
Una de las mujeres más queridas en Zacatelco es la docente jubilada Flora Díaz Castro, quien a sus 84 años de edad se mantiene lúcida y feliz porque miles de personas la recuerdan, y cuando sale a la calle le brindan un sincero saludo.
Fue a los 17 años de edad cuando se inició en la docencia, y durante 57 años fungió como directora del jardín de niños “Federico Froebel, de Zacatelco.
Justamente al cumplir seis décadas como maestra se jubiló de la labor educativa, pero al paso de los años, en muchas noches sueña que está en la institución educativa cumpliendo el proceso formativo de sus niños.
Recuerdo todo con mucho gusto, nunca tuve conflictos, mi carácter me ayudó
Me emociona tanto por esos momentos en los que me han reconocido, son muchas alegrías y sorpresas que hasta diabetes me dio, sostuvo.
Señaló que “el jardín de niños fue mi casa, sueño a la escuela que estaba atrás del Curato, la nueva que dejé construida no la sueño”.
"Florita", rememoró que cuando se retiró lloró mucho,
en esos días no podía hablar, veo ahora el periódico y me acuerdo de esos momentos.
Añadió que ante esa situación, David Tlatempa, del comité de padres de familia, la apoyó y
Al preguntarle cómo se siente de su labor docente, respondió que
estoy muy tranquila, fui muy feliz en mi escuela, fue en 2008, hace 11 años cuando los padres vieron que me jubilé y lloraba como si ya me fuera a morir.
Agradecida con la vida, refirió que
Dios me ha dado permiso de vivir más, tengo 86 años de edad, qué gusto me da cuando voy a una parte y me conocen, voy al mercado y me conocen, eso me alimenta, me da gusto, me siento bien.
"Florita" dijo que se siente orgullosa porque muchos de sus niños llegaron a ser profesionistas,
me siento tan contenta; un día llegó el Día del Maestro y estaba acá en la casa, oí que algo cayó, salí y eran unas palabras tan bonitas que dejaron en una tarjeta, fue un alumno que me felicitó, lo dejó y se fue.
Recordó que en las aulas del “Federico Froebel” crecieron quienes después se convirtieron en alcaldes, diputados, servidores públicos o profesionistas y que forman parte de las 60 generaciones que formó, entre ellos Blas Domínguez, un reconocido cirujano plástico.
, subrayó.
Soy sencilla, siempre me porté bien con las compañeras
La pérdida de valores y conflictos entre docentes afectan actualmente el equilibrio escolar y social

































