Robo de tapas de coladera persiste en Edomex sin denuncias oficiales
Aunque el robo de rejillas y tapas de coladera es frecuente en calles del Estado de México, no existen denuncias registradas ante la Fiscalía estatal por este delito. Especialistas advierten que la falta de control en la compra de chatarra facilita su comercialización y mantiene el problema.
Fernando Solís
De acuerdo con los cortes informativos del 31 de enero de 2026 y del 31 de diciembre de 2025 del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), el delito de robo de cables, tubos y otros objetos destinados a servicios públicos no registra denuncias en la entidad.
Comercialización como chatarra
El robo de tapas de alcantarilla y registros metálicos de servicios como energía eléctrica, agua potable y drenaje suele estar relacionado con su venta como chatarra.
Estos objetos terminan en depósitos de compra y venta de metal sin un control normativo que permita verificar su procedencia.
El sociólogo Cristian Villaseñor señaló que los gobiernos municipales deberían exigir a los establecimientos que compran chatarra comprobar el origen legal del material.
Esto implicaría solicitar a los vendedores documentos o autorizaciones de las empresas propietarias de los registros metálicos, como una medida para reducir el robo y su posterior comercialización.
“También deben regularse todos los chatarreros que recorren en coche, camionetas o incluso carretas las calles de colonias y fraccionamientos comprando metales directamente a la ciudadanía, cuyo producto finalmente termina en puntos de acopio más grandes”, explicó.
Añadió que en prácticamente todas las colonias del estado existen registros sin tapas que fueron robadas, por lo que resulta extraño que no haya denuncias registradas en el SESNSP, aun cuando se sabe que algunos responsables son detenidos por la policía.
Multas y sanciones
El Congreso del Estado de México aprobó sanciones para quienes sean sorprendidos robando o comercializando mobiliario urbano, incluidas tapas de alcantarilla.
Las penas pueden alcanzar multas de hasta 100 mil pesos y hasta seis años de prisión en un centro penitenciario.
Juan Martínez, trabajador de una fundidora en Ecatepec, explicó que muchas personas que roban las tapas desconocen su valor real. “La mayoría son adictos que buscan dinero rápido”, señaló.
Indicó que en su establecimiento le han ofrecido tapas por entre 100 y 300 pesos, cuando su reposición puede costar entre 15 mil y 20 mil pesos.
Ante esta situación, algunos municipios han comenzado a sustituir las tapas metálicas por materiales alternativos con menor valor en el mercado de chatarra, con el objetivo de reducir el robo y evitar riesgos para la población.
Riesgo para peatones y automovilistas
Las rejillas y tapas de alcantarilla son fundamentales para la seguridad en calles y banquetas. Cuando faltan, existe el riesgo de caídas de peatones o daños graves a vehículos.
Habitantes de la colonia Los Ángeles, en el municipio de Acolman, denunciaron que registros de la antigua compañía Luz y Fuerza del Centro (LyFC), ubicados a un costado de la carretera federal Texcoco-Lechería, permanecen sin tapas y representan un peligro para quienes transitan por la zona.
Los vecinos señalaron que delincuentes robaron el cableado para extraer el cobre y también se llevaron las tapas de los registros, que con el tiempo se han convertido en depósitos de basura.
Además, debido a la escasa iluminación, durante la noche los registros no se distinguen. En temporada de lluvias quedan cubiertos por el agua, lo que ha provocado que algunos transeúntes caigan y sufran lesiones, principalmente en las piernas.
Tragedias que evidencian el riesgo
El peligro de las alcantarillas sin tapa ha provocado tragedias.
A mediados de noviembre de 2022, Sofía y Esmeralda, hermanas de 16 y 23 años, murieron tras caer en una alcantarilla sin tapa en la alcaldía Iztacalco, en la Ciudad de México.
Las jóvenes se dirigían a un concierto en el Palacio de los Deportes cuando ocurrió el accidente. Su padre, que las acompañaba, intentó rescatarlas, pero no logró sacarlas.



























