
Tulancingo, Hidalgo.- El Cerro del Tezontle es un lugar representativo de Tulancingo. Adquiere su nombre de la piedra volcánica que lo forma. Mide aproximadamente 58 metros de altura y se ubica a unas cuantas cuadras del centro de la ciudad, sobre la calle de Hidalgo, por el conocido “Tulantianguis” Este lugar ha sido motivo de historias, sobre todo trágicas. Hace tres décadas fue escenario, este sitio, de suicidios. Todavía se ven las cuevas donde llegan a pernoctar algunos indigentes. Sucio y hasta pareciera olvidado, todavía rodeado con una malla, que está rota y, además, donde se ve cómo entran y salen personas. Hay quien dice que no solo es para dormir, sino para vivir y hasta cocinar. En este sitio, además de olores a excremento, igualmente es sitio de actos vandálicos. MOTIVO DE LEYENDAS Pero por otro lado, se sabe de algunas leyendas, que si las brujas o los nahuales. Historias que se cuentan de boca en boca. Lo que es un hecho es que fue uno de los sitios considerados como de los primeros asentamientos de la región. EL DATO HISTÓRICO Se sabe que en época de la Independencia fue un fortín. Incluso existe una creencia que hay un “pasaje oculto” que surge desde el centro de la ciudad hasta arriba, por donde también la época de la Revolución Es una de las elevaciones más significativas en Tulancingo. Se dice que en 1915 se suscitó una batalla desde el Cerro. La revuelta llegó incluso a lo que era entonces la manzana fundacional que contemplaba el dominio de la Catedral; pero esta se encontraba ocupada por los seguidores de Venustiano Carranza. INTACTO Aún se conserva, intacto, sin deslaves y, sobre todo, siendo referencia para muchos habitantes, incluyendo las colonias Francisco I. Madero y Lindavista, donde hay numerosas casas.