Locallunes, 11 de agosto de 2025
Tulancingo: De ocho plantas tratadoras, funciona una
El Plan Municipal de Desarrollo de la actual administración reconoce que hay seis inoperantes y una en construcción
Octavio Jaimes
El Plan Municipal de Desarrollo de la actual administración reconoce que hay seis inoperantes y una en construcción
Octavio Jaimes

De las ocho plantas tratadoras de aguas residuales con las que cuenta actualmente el municipio de Tulancingo, solo una está en funcionamiento, señala la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y reconoce la administración local en su Plan Municipal de Desarrollo. Destaca que de acuerdo con el órgano federal, así ha sido desde hace siete años, pues la última vez que hubo registro de más de una planta de tratamiento en funciones fue en 2018.
De acuerdo con el Inventario Nacional de Plantas Municipales de Potabilización y de Tratamiento de Aguas Residuales en Operación de la Conagua con corte a diciembre de 2023 (el último disponible), la planta que opera en la Ciudad de los Satélites es la Ahuehuetitla, ubicada en la localidad homónima, colindante con Huajomulco y Jaltepec.
Dice el inventario que la planta trabaja mediante un sistema de humedal, con una capacidad instalada de cuatro litros por segundo y un caudal tratado de tres litros por segundo. El cuerpo receptor o reuso que se le da al líquido es para riego agrícola en la misma comunidad.
Tal documento permite rastrear el estado de operación de las plantas en años anteriores, por lo que señala que la demarcación solamente cuenta con la planta Ahuehuetitla desde 2019. Entre 2014 y 2018, operaban dos: la referida y la de Jaltepec, que surtía al sistema de riego del Dren San Nicolás. Mientras que a nivel regional, también funcionaba la de La Esperanza en Cuautepec, que descargaba al Río Grande Tulancingo.
Hasta el cierre del inventario de 2023, Ahuehuetitla era la única planta registrada en operación en todo el Valle de Tulancingo, a diferencia del 2022, cuando se consideraba a la planta de Singuilucan, administrada por la Comisión de Agua y Alcantarillado de Sistemas Intermunicipales de Pachuca de Soto (Caasim).
Cabe mencionar que tal condición en el tratamiento de aguas residuales la reconoce el gobierno municipal desde la administración 2020-2024, a cargo primero del priista Jorge Márquez Alvarado y luego por Eusebio Hernández Apan. En el Plan Municipal de Desarrollo (PMD) de esa gestión, se admitía que seis de las entonces ocho plantas de tratamiento estaban fuera de servicio. El documento detalla: “Actualmente, en Tulancingo de Bravo existen ocho plantas de tratamiento de aguas residuales, de las cuales, seis se encuentran sin operar en espera de ser rehabilitadas, una en operación y una en proceso de construcción (CAAMT 2016)”.
Sin embargo, el mismo párrafo se reutilizó para el PMD de la actual administración, en su apartado de Dinámica Ambiental. Con base en esos datos, se observa que entre 2019 y 2024 no se concretaron acciones desde el gobierno municipal que permitieran la recuperación de las plantas fuera de servicio ni se culminó con la construcción de otra; por el contrario, la cantidad de plantas inactivas aumentó de seis a siete.
La actual administración de Tulancingo cuenta con otra planta de tratamiento en la localidad de Huajomulco, aunque de acuerdo con el Secretario de Obras, Armando Pérez, “no tiene acta de entrega recepción”, razón por la que no aparece en el inventario de la Conagua.
Enfermedades ocasionadas por bacterias contenidas en residuos humanos, además de contaminación que a la postre afectarán los mantos freáticos de Tulancingo, son algunas de las consecuencias por la inoperancia de las plantas de tratamiento, alertó el doctor en Ciencias Agrícolas, Filogonio Hernández Guzmán.
Hay tiempos en los cuales no mandan el agua tratada a donde debe de hacerse y de hecho no le dan mantenimiento a la piscina. Nada más llegan y de ahí otro cuate la bombea a su parcela, tiene plantas forrajeras. Nunca he visto que la limpien, que le quiten toda la materia orgánica que tiene. Mucha de esa agua sale, se va y hace hasta una laguna por ahí enfrentito y todo eso se filtra
El especialista señala que si bien los desechos de animales y de químicos como jabones son potencialmente peligrosos, lo más preocupante es el daño que causan los desechos humanos. En estos se aloja la Escherichia coli, grupo de bacterias que puede causar infecciones en el intestino (tracto gastrointestinal), el tracto urinario y otras partes del cuerpo. Aunque puede vivir en el intestino sin causar daño, algunas cepas detonan en diarrea acuosa, vómitos y fiebre.
Llega a los mantos freáticos y de ahí mismo nos estamos recargando para agua potable. Cuántos pozos profundos tiene Tulancingo cerca de esa planta tratadora. Deje los jabones, no son tanto problema. El problema es el excremento de cristiano que tiene bacterias
En el plano ambiental, además de la mencionada contaminación por filtración a los mantos freáticos, en la superficie los suelos cambian su PH, pues “se vuelve ácido”. Ello desencadena en el cambio de especies vegetales y desaparición de autóctonas, considera el especialista.