Locallunes, 5 de mayo de 2025
Tulancingo cuenta con 192 monumentos históricos
En el centro también hay 29 bienes inmuebles con valor cultural y 35 conjuntos arquitectónicos
Karen Aicitel Lira

En el centro de Tulancingo hay monumentos históricos que aunque pasan desapercibidos, están inscritos en el Catálogo Nacional de Monumentos Históricos Inmuebles del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en el que se establece que muchos de estos inmuebles están protegidos por la legislación vigente.
Según la consulta pública del Catálogo Nacional de Monumentos Históricos Inmuebles, Tulancingo cuenta con 192 monumentos históricos, 29 bienes inmuebles con valor cultural y 35 conjuntos arquitectónicos distribuidos en distintas calles del centro de la ciudad, donde podemos encontrar construcciones del siglo XIX y el XVIII.
Algunas son las ubicadas en la calle Juárez, donde hay cinco monumentos incluyendo la antigua Casa del Obispo, o en la calle Corregidora, donde un edificio histórico actualmente funciona como escuela primaria privada. También sobresale la Parroquia de San Juan Bautista, el claustro de la catedral, la capilla de San José, la capilla de la Inmaculada Concepción y un monumento conmemorativo.
En la calle Miguel Hidalgo se concentra un número significativo de monumentos, entre ellos el espacio antes conocido como Jardín del Arte, que a pesar de ello, fue remodelado en 2014 durante la administración de Julio Soto y renombrado como Centro Cultural Ricardo Garibay
En la calle Morelos hay varios inmuebles históricos, uno de los cuales funciona hoy como una clínica conocida, mientras que en la calle Echavarri se encuentran algunos de los edificios más representativos, como la Parroquia y Santuario de Nuestra Señora de los Ángeles, también conocida como Los Angelitos, así como en la calle Juárez donde se ubica la capilla de La Merced.
En la calle Allende aún pueden apreciarse inmuebles antiguos como el conocido como La Chispa, y el Panteón Municipal con su capilla, la cruz atrial y un monumento funerario, además de la Fábrica San Luis, ubicada en la esquina de Doria e Independencia, que anteriormente funcionó como convento y se encuentra justo arriba del Parque Benito Juárez, donde se celebra la tradicional Verbena
También destacan el Jardín La Floresta con sus pasillos, kiosco y el monumento a Benito Juárez, junto con la Biblioteca Pública Sor Juana Inés de la Cruz, el edificio donde se ubica el SAT y el Hotel Colonial, todos ellos considerados parte del patrimonio.
En calles como Libertad, Luis Ponce, Fernando Soto, Melchor Ocampo, Vicente Guerrero, Primero de Mayo, Independencia y Bravo, se encuentran numerosos inmuebles históricos, algunos actualmente utilizados como comercios, y entre los conjuntos arquitectónicos destacan la fábrica textil del siglo XIX en la esquina de Primero de Mayo y 27 de Septiembre, hoy convertida en cafetería y bares, la estación del ferrocarril y sus bodegas, la Hacienda del Pomar, la capilla del Sagrado Corazón ubicada en calzada Hidalgo y antiguas haciendas que existieron en la calle Manuel Fernando Soto
En cuanto a los 29 bienes inmuebles con valor cultural, destacan la Escuela Martín Urrutia ubicada en la calle Juárez, un inmueble en la esquina de Churubusco y Libertad actualmente ocupado por una imprenta, otro en la calle Doria y 21 de Marzo, y los monumentos funerarios del Panteón Municipal.
De acuerdo con el Manual de Procedimientos del Catálogo, la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, que tiene como antecedente la Ley de Bienes Nacionales, retoma disposiciones de la antigua Ley de Patrimonio Cultural, especificando los inmuebles que deben considerarse monumentos históricos y señala que también pueden declararse zonas de monumentos mediante decreto presidencial.
En su artículo 35 se establece que son monumentos históricos los bienes vinculados con la historia nacional desde el establecimiento de la cultura hispánica en el país, mientras el artículo 36 aclara que por determinación legal se consideran monumentos históricos aquellos inmuebles construidos entre los siglos XVI y XIX con fines religiosos, educativos, asistenciales, civiles o militares, además de los objetos muebles hallados en ellos y las obras civiles privadas relevantes de la misma época.