Locallunes, 11 de agosto de 2025
Tulancingo: Tiraderos dejaron pasivos ambientales
Actualmente y por normativa oficial, los tiraderos a cielo abierto están prohibidos
Octavio Jaimes

Aunque ya no operan desde la administración 2012-2016, terrenos como El Abra o El Hoyo, que funcionaron como tiraderos a cielo abierto en Tulancingo, aún representan un “pasivo ambiental”, término que define a un daño causado al medio ambiente que requiere subsanarse. En este caso, la acumulación de lixiviados y biogás afectan a cuerpos de agua y mantos freáticos de localidades aledañas como San Vidal.
Así lo reconoció Windy Jacqueline Guerrero Rodríguez, titular de la Dirección de Medio Ambiente en el gobierno municipal.
Lo tengo identificado como pasivo ambiental. La problemática mayor era la generación de lixiviados. De hecho ahí en el Abra es el problema, había una fosa de lixiviados, desconozco si aún está, pero ya se había desbordado y se iba hacia un arroyo en San Vidal, si no mal recuerdo. Son pasivos ambientales, son cuestiones que tenemos identificadas y que en su momento tendríamos que intervenir para resolver esos pasivos ambientales
Ambos sitios, tanto el Abra (una barranca) como El Hoyo (una mina), se dejaron de utilizar para el depósito de residuos en 2012, cuando se dispuso al Relleno Sanitario Proactiva (después Veolia y hoy RZ Residuos) como el único sitio en el municipio autorizado para tal finalidad. A ello debió implementarse un programa de saneamiento para los dos puntos, a cargo entonces de la Comisión del Servicio de Limpia del Municipio de Tulancingo de Bravo (Coseplat), hoy Dirección de Limpia y Recolección de Residuos.
Cercano al Abra había otro que se le conocía como El Hoyo, era una mina y lo ocupaban como tiradero a cielo abierto (...) no sé en qué años iniciaron, con (el alcalde) Julio Soto se dejaron de ocupar esos sitios, desde 2012 ya no se usaron para tirar los residuos (...) En El Abra nosotros trabajamos junto con la entonces Coseplat el programa de saneamiento. Había que remover los residuos, hacer zanjas para lixiviados, que el biogás se desfogara. Había que hacer nuevamente cubiertas. (Se hizo) una parte, lo ejecutaba la Coseplat
Sin embargo y por temas presupuestales, señala la funcionaria, este saneamiento no se concluyó y por tanto el municipio fue objeto de un proceso administrativo ante la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (Proespa). La diligencia derivó en sanciones económicas en contra de la administración local, misma que hasta la fecha no ha subsanado los daños.
El Abra era de un particular, no entiendo porqué el procedimiento no fue contra el particular (...) hubo un tema de sanciones y hubo un pago de esas sanciones, fue en contra del municipio, debió haber sido Semarnat o Proespa, no recuerdo cuál de los dos, por no cumplir con todo el saneamiento. Se hizo una parte pero ya no se completó, cuando se acabó la administración se dejó tema para que lo continuara la siguiente, pero desconozco qué pasó
Es importante precisar que en 2017 y en su función de científica, Guerrero Rodríguez, escribió el artículo “La contaminación ambiental en Tulancingo y los retos ante el cambio climático”, publicado en la gaceta de la Escuela Preparatoria Número Dos de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH). En este, señaló que aunque el municipio maneja adecuadamente sus residuos sólidos urbanos en el relleno sanitario intermunicipal, “aún existen sitios que funcionaron como tiraderos a cielo abierto, los cuales no han sido saneados, representando un problema grave de contaminación atmosférica y del suelo”
El problema en este tipo de sitios no solo es la emisión de gases sino la generación de lixiviados, los cuales corren el riesgo de llegar a cuerpos de agua como ríos y a cuerpos de agua subterránea (...) Estos son solo algunos ejemplos de sitios que son considerados tiraderos a cielo abierto, los cuales emiten a la atmósfera gases efecto invernadero y generan lixiviados
Cabe recordar que en Hidalgo, los tiraderos a cielo abierto están prohibidos por las autoridades ambientales. De toda la región del Valle de Tulancingo, únicamente Cuautepec de Hinojosa no vierte sus desechos en el Relleno Sanitario ubicado en la localidad de Las Lajas, en Santiago Tulantepec. En Cuautepec persiste un tiradero a cielo abierto en el que aún es común ver a grupos de pepenadores así como jaurías y demás fauna nociva, aspectos que de acuerdo con la normativa ambiental vigente, generan condiciones adversas en materia de manejo de residuos sólidos urbanos.
En teoría, únicamente deberían operar rellenos sanitarios, cuyo sistema es ambientalmente responsable y evita la propagación de fauna nociva. En estricto apego a la Norma Oficial Mexicana (NOM) 083, uno de estos sitios debe presentar para su correcto funcionamiento estudios de manifiesto de impacto ambiental, estudios geológicos, de mantos freáticos, y cada seis meses, un estudio que avale que no se están contaminando los pozos de agua que se ubican a la redonda. Las anteriores diligencias siempre van avaladas y supervisadas por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
Aquí se depositan en celdas, que son cavidades en la tierra, para luego compactar y cubrir con tepetate. Este proceso debe repetirse todos los días, a toda hora, para garantizar que no haya contaminación, ni generación de fauna nociva, o entrada de pepenadores. A diferencia de otros espacios, aquí los residuos deben cubrirse todo el tiempo, mientras que los jugos que segregan los desechos (llamados lixiviados), se guardan en un cárcamo con el que cuenta cada una de las celdas para después extraerse y almacenarse en una “laguna” especial.