Turismolunes, 22 de diciembre de 2025
Turismo en Tecocomulco sigue disminuyendo
Comerciantes coinciden en que, aunque el nivel del agua aumentó, la afluencia turística sigue siendo mínima, piden más apoyo institucional
Karen Aicitel Lira

A pesar de que los comerciantes comentan que la laguna de Tecocomulco ha logrado recuperar hasta un 95% de su nivel gracias a las recientes lluvias, el turismo en la zona continúa siendo bajo, situación que mantiene en incertidumbre a comerciantes, restauranteros y prestadores de servicios turísticos que dependen directamente de este cuerpo de agua.
Ubicada aproximadamente a 50 minutos de Tulancingo, la laguna de Tecocomulco se encuentra en los límites territoriales de los municipios de Cuautepec de Hinojosa, Tepeapulco y Apan. Durante años, este sitio fue considerado un lugar para visitar, sin embargo, las severas sequías registradas en el último año provocaron una drástica disminución del nivel del agua, afectando no solo el paisaje, sino también la fauna y las actividades turísticas.
Comerciantes de la zona refieren que, tras la fuerte sequía de años anteriores, las lluvias registradas en 2025 devolvieron vida a la laguna. No obstante, esta recuperación no se ha traducido en un aumento de visitantes ni en mejores ventas. Restauranteros y lancheros coinciden en que, aunque el nivel del agua aumentó considerablemente y se reactivaron los paseos en lancha que habían sido suspendidos, la afluencia turística sigue siendo mínima.
Ulises Hernández, prestador de servicios de paseos en lancha, explicó que esta actividad se retomó en el mes de agosto, impulsada principalmente por la temporada de huracanes que permitió que la laguna recuperara parte de su vitalidad. Sin embargo, aclaró que el crecimiento ha sido únicamente en profundidad y no en extensión. “Hace muchos años la laguna llegaba prácticamente hasta el pueblo de Tecocomulco; hoy todavía falta alrededor de un kilómetro y medio para alcanzar ese nivel”, comentó.
Ulises destacó que los recorridos en lancha son uno de los principales atractivos del lugar, junto con la venta y consumo de carpa, la pesca recreativa, la cacería de patos y la presencia de un pequeño zoológico. Aun así, señaló que existe escasez de fauna, particularmente de carpas y patos, y que los ejemplares que se han logrado obtener son de tamaño muy reducido. “En estas fechas ya deberíamos tener carpas de hasta nueve kilos, pero están muy chicas”, lamentó.
Añadió que autoridades de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) han acudido a la zona luego de que, durante la sequía, surgieran bordos que fueron utilizados como estanques improvisados para resguardar carpas. Tras una inspección, la dependencia determinó que no debía existir ningún tipo de construcción en el área.
Otro de los problemas que enfrentan los prestadores de servicios es la proliferación de lirio acuático y cola de zorro, vegetación que limita las zonas donde se puede nadar o navegar. De acuerdo con Ulises, antes del 2015 era posible ingresar al agua sin problema, pero desde la llegada de esta vegetación la laguna ha tenido áreas con esta vegetación, el cual sus lanchas pueden atascarse.
Los días con mayor afluencia siguen siendo los domingos, días festivos y temporadas como Semana Santa; sin embargo, estos picos no son suficientes para sostener la economía local. “Apenas vivimos al día, hay rachas buenas y malas, pero no alcanza ni para contratar más gente”, expresó. Ulises comenta que también trabaja en todo lo que pueda para poder generar ingresos.
Por su parte, Don Jaime, restaurantero de la zona, señaló que el turismo “está muy malo”, incluso en fechas que tradicionalmente eran de alta demanda. “El 12 de diciembre, que antes llenaba los restaurantes, ahora apenas tuvimos cinco mesas”, comentó, aunque confía en que las vacaciones puedan representar una ligera mejoría. Reconoció que aún hay días buenos, como el 10 de mayo, el Día del Maestro o el Día del Padre, pero son excepciones.
Ambos coinciden en que la laguna de Tecocomulco se encuentra olvidada por las autoridades municipales y estatales, y que hace falta una estrategia real de promoción turística. Ulises señaló que muchos visitantes llegan “por accidente”, e incluso habitantes de Tepeapulco y Ciudad Sahagún desconocen la existencia de la laguna. La mayoría de los visitantes provienen de Cuautepec, Tulancingo y, en menor medida, de la Ciudad de México.
Don Jaime agregó que otro de los retos es la falta de unidad entre los propios comerciantes, ya que de los 19 restaurantes existentes, solo siete trabajan de manera conjunta. Recordó que hace tres años intentaron acercarse al gobierno estatal, pero se les solicitó mayor organización.
Mientras la laguna continúa su proceso de recuperación natural, los comerciantes de Tecocomulco coinciden en que, sin apoyo institucional, mayor difusión y trabajo en equipo, el turismo difícilmente repuntará, dejando en el aire el futuro económico de esta área natural de Hidalgo.