Ciencia y Saludlunes, 9 de marzo de 2026
UNAM prepara el lanzamiento del nanosatélite K’OTO en 2026
El objetivo principal del nanosatélite será captar imágenes del territorio mexicano en el espectro visible
Héctor Román / El Sol de Zacatecas

El CubeSat K’OTO, un nanosatélite desarrollado por científicos y estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, campus Juriquilla, podría ser lanzado desde la Estación Espacial Internacional en diciembre de 2026, informó Rafael Guadalupe Chávez Moreno, jefe de la Unidad de Alta Tecnología de la UNAM.
Durante una presentación realizada en el auditorio Raúl J. Marsal del Posgrado de la Facultad de Ingeniería, el investigador explicó que el dispositivo fue diseñado para ser sometido en Japón a pruebas y posteriormente enviado al espacio con apoyo de la Agencia Espacial Japonesa (JAXA), siempre y cuando supere la tercera y última fase de desarrollo, proceso que actualmente se encuentra en curso.
El objetivo principal del nanosatélite K’OTO será captar imágenes del territorio mexicano en el espectro visible, con resoluciones baja y media, además de monitorear la actividad volcánica, particularmente del volcán Popocatépetl. Los datos obtenidos serán enviados a la Tierra mediante bandas de radioaficionado, lo que permitirá su análisis por parte de especialistas.
En el desarrollo de este proyecto participaron profesores y estudiantes de la UNAM, de los cuales aproximadamente 25 por ciento son mujeres, con el respaldo de la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Querétaro. Se estima que el satélite tenga una vida útil en órbita de entre 12 y 18 meses.
Durante la conferencia virtual, moderada por Alejandro Farah Simón, secretario de Docencia y Divulgación del Programa Espacial Universitario (PEU), Chávez Moreno detalló que K’OTO es un CubeSat, es decir, un satélite miniaturizado con forma cúbica de 10 x 10 x 10 centímetros y un peso aproximado de 1.3 kilogramos. El artefacto cuenta con sistemas de estabilización y control de orientación, que permitirán operar de manera precisa las dos cámaras integradas a bordo.
El investigador explicó que este tipo de satélites siguen un estándar de diseño modular, lo que permite ampliar su estructura mediante la integración de más cubos. Este formato es ampliamente utilizado por universidades e instituciones de investigación para fines educativos, pruebas tecnológicas y observación de la Tierra en órbita terrestre baja.
Además de sus objetivos científicos, el proyecto busca desarrollar tecnología espacial mexicana y formar nuevas generaciones de especialistas en ingeniería aeroespacial, un área estratégica para el desarrollo científico y tecnológico del país.
El nombre K’OTO, que significa “chapulín” o “saltamontes” en lengua otomí, hace referencia a las raíces culturales de Querétaro, entidad donde se desarrolla el proyecto. Para los investigadores, el término simboliza también el salto tecnológico que representa esta iniciativa para la UNAM y para México.
El programa cuenta con alianzas con la Agencia Espacial Mexicana (AEM), el Gobierno de Querétaro y el Kyushu Institute of Technology (Kyutech) de Japón, instituciones que participan en las pruebas de certificación y en la preparación para el lanzamiento mediante la JAXA.
Este nanosatélite forma parte de la nueva generación de tecnología espacial universitaria mexicana, que impulsa el Programa Espacial Universitario de la UNAM, y que incluye futuros proyectos como el nanosatélite KuauhtliSAT y Ixaya, un sistema satelital orientado a desarrollar alertas tempranas de incendios en México.