No tires tus desechos: mejor haz composta
La composta casera mejora plantas y suelos a costos económicos con materiales accesibles
Redacción / El Sol de Zamora
Este abono orgánico se genera mediante la degradación microbiana controlada que se desencadena al colocar capas de materia orgánica alternadas, airearlas y someter la mezcla a un proceso de descomposición natural que la mineraliza.
Son materiales idóneos para hacer composta: cáscaras de huevo, restos de verduras y frutas, residuos de origen animal --huesos, piel, carne y sangre—; follaje, tallos frescos y hojas secas, además de abonos verdes.
No se utilice vidrio, metal, alambre, plástico, caucho, cenizas frescas, fibras sintéticas y frutos con espinas; unos no son biodegradables y otros pueden dañar las manos.
Adecua la cama de composta. Puede ser un hoyo cavado en el suelo, una bolsa o bote de plástico, un depósito de cemento, malla de alambre, acero inoxidable o madera, y procede:
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Coloca una capa de paja de 30 cm de altura a lo largo de la cama y encima restos de jardinería, viruta o aserrín, desechos de hortalizas. Humedece profusamente.
2
Agrega una capa de 15 cm. de restos de comida o de jardinería. Humedece.
Composta Tierra preparada para plantas de jardín / Foto: Pixabay
3
Añade una capa de entre 5 y 10 cm de estiércol desmenuzado y humedece.
4
Alterna otras capas iguales a las anteriores.
Composta Desechos listos para hacer una composta / Foto: Pixabay
5
Evita que la composta se seque para evitar invasión de ácaros, hormigas u otros animales, o que se moje en exceso porque proliferan los hongos y despide mal olor.
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Una vez lista la composta, almacena en costales y guárdalos en un lugar seco hasta que los utilices para fertilizar tu huerto casero o tus macetas.


















