elsudcaliforniano
Ciencia y Saludviernes, 27 de febrero de 2026

Minería, tala, aguacate y narcolaboratorios: industrias contaminantes que el Cártel de Jalisco Nueva Generación expandió

La mayor organización delictiva de México también ha atacado a comunidades que se resisten al despojo de sus territorios

Francisco Rueda / El Sudcaliforniano

Por Gonzalo Ortuño López

Las extensas redes con grupos delictivos locales han permitido construir la organización criminal más poderosa de México, con presencia en todo el país y operaciones en más de 40 países, así como en casi todo Estados Unidos.

Este control ha facilitado la extorsión a prácticamente cualquier sector de población, por ejemplo pescadores ribereños, y le ha permitido atacar y asesinar a comunidades y defensores que se resisten al despojo de sus territorios.

Especialistas y representantes de comunidades cuentan a Mongabay Latam cómo la expansión del grupo criminal se infiltró en las economías legales e ilegales con grandes impactos socioambientales en México.

Una expansión criminal en bosques, sierras y costas

David Saucedo, consultor en seguridad, explica que para la expansión del Cártel de Jalisco Nueva Generación en industrias como el monocultivo, la cooptación de grupos delictivos locales ha sido clave.

Si bien el principal ingreso para la organización criminal sigue siendo la venta de drogas y estupefacientes, precisa, todas las actividades extractivas donde participan sus células delictivas son una ganancia extra y una forma de lavar activos.

“No es que el Cártel de Jalisco tenga una división de tala o de minería. Viene como un gran inversor que mete mucho dinero y recurso a actividades que ya existían y eran controladas por mafias locales”, sostiene.

Rubén Ortega Montes, académico de la Universidad de Guadalajara en temas de procuración, seguridad y administración de justicia, coincide en esta forma de expansión en la estructura criminal.

“Han sometido a grupos locales a la dirección del cártel, como si fueran una franquicia. Pertenecen a esta estructura gigante que se fue construyendo a partir de la violencia extrema del cártel de mayor tamaño y con una economía enorme”, afirma.

Extorsiones a trabajadores y a empresas

Saucedo agrega que este tipo de extorsiones también ocurren en las costas del Pacífico mexicano, litoral que el Cártel de Jalisco controla casi en su totalidad, incluyendo sus principales puertos.

La red de tráfico, que ha enviado 200 toneladas de este metal a países amazónicos en seis años, ha beneficiado enormemente a la estructura criminal, que vende hasta 400 % más caro el mercurio a grupos armados.

Ortega comenta que el descuido a las áreas naturales protegidas ha sido también un factor importante en la expansión del grupo delictivo.

Negocio por el robo de combustibles y narcolaboratorios

Especialistas consultados destacan que la producción de drogas y el robo de hidrocarburos han generado también un severo impacto ambiental por parte del Cártel de Jalisco al que solo le bastaron unos años para dominar este mercado ilícito.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha señalado a empresas presuntamente vinculadas al Cártel de Jalisco en el robo de combustible.

Ante la caída de Oseguera y una posible reestructuración del grupo criminal o una fragmentación que genere mayores episodios de violencia en México, Ortega señala que las autoridades deberán actuar con estrategia para desmantelar al Cártel de Jalisco.

Para una respuesta en materia ambiental a estas actividades, advierte Saucedo, “ya hay mecanismos, planes de manejo y legislación». «Lo que hace falta es recurso e implementación”, agrega.

Suscríbete aquí a la edición digital de El Sudcaliforniano

En tanto, en Cherán no bajan la guardia comunitaria pues perciben que la violencia contra las comunidades y defensores del territorio puede volver en cualquier momento, pese al descabezamiento del cártel.

“Nosotros nos preguntamos cómo adquieren tanto poderío. Pareciera que esto no tuviera fin, esperemos no sea así y que tampoco merme la organización de nuestras comunidades”, comenta Sánchez.

Este artículo se publicó el 25 de febrero en Mongabay Latam.

NOTAS RELACIONADAS

Más Noticias