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Locallunes, 10 de febrero de 2025

Campistas llenan playas de heces

Extranjeros viven en sus casas rodantes en playas de El Sargento y La ventana, en La Paz, y descargan sus baños en un arroyo, incumpliendo una norma ambiental

Emilio Trejo / El Sudcaliforniano

Este fenómeno ha llevado a una explotación desordenada del territorio, donde la falta de infraestructura de saneamiento y el manejo inadecuado de desechos han generado problemáticas ambientales y conflictos con la comunidad local.

A pesar de la creciente popularidad de esta modalidad de turismo prolongado en la región, el delegado de El Sargento, Virgilio Burgoin García, reconoció que no tenía conocimiento del problema, pese a llevar tres meses en la gestión.

“No hemos tenido conocimiento hasta ahorita que usted me lo está diciendo. Entonces, pues no, no he tomado cartas en el asunto por eso”, mencionó en entrevista.

Turismo de larga estancia

“Es un sitio increíble para pasar el invierno. No es fácil no tener agua caliente o electricidad constante, pero nos organizamos para conseguir lo que necesitamos”, comentó una campista originaria de California, que se negó a revelar su nombre.

Uno de los residentes locales, que para efectos de confidencialidad llamaremos Pedro Buenrostro, comentó: “Los viajeros creen que esto es tierra de nadie. No hay supervisión ni reglas claras y terminan contaminando sin asumir responsabilidad”.

¿Cuál es el impacto ambiental y riesgos sanitarios?

La bióloga marina Graciela González Franco, egresada de la UABCS y residente en La Ventana, advierte que la acumulación de materia fecal y otros residuos puede tener consecuencias severas para el ecosistema costero. Entre las afectaciones destacan:

Además, la presencia de estos campamentos improvisados sin regulación puede alterar el equilibrio natural de la zona, afectando la fauna y flora endémicas.

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A pesar de la creciente popularidad de esta modalidad de turismo prolongado en la región, hasta el momento no se ha establecido un marco regulatorio claro que obligue a los campistas a respetar normas ambientales y sanitarias.

“Es necesario establecer un control, porque el problema seguirá creciendo. No se trata de expulsar a los turistas, sino de ordenar su presencia y proteger el medio ambiente”, expresó al final un lugareño.

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