Ojo brilloso y agallas rojas: señales para saber si el pescado es fresco
Alfredo Navarro, vendedor en el Mercado Bravo, en La Paz, explicó cómo identificar pescado fresco y por qué consumirlo pronto cambia su sabor
Raúl Rodriguez De León
Identificar si un pescado llegó ese día o lleva varios en hielo requiere saber qué observar, y no siempre esa información llega al consumidor final.
Más allá de la apariencia, el vendedor también abordó qué ocurre cuando el pescado ya no está en su estado óptimo pero tampoco está en mal estado. En ese punto, la pregunta es si aún es apto para el consumo y qué consecuencias tiene comerlo.
El mismo principio aplica para el marisco. Navarro Lizárraga describió que los callos frescos se distinguen por ser duros, mientras que el camarón fresco llega congelado y comienza a deteriorarse cuando adquiere una tonalidad rosada en la cáscara.
“El camarón nada más se empieza a poner feo y se pone así como rosita. Es cuando ya el camarón ya está pues más para allá que para acá. Cuando se mancha”, explicó.




























