Tragedia de Heysel: el día que la Final de Champions entre Liverpool y Juventus acabó con decenas de muertos
La Final de Champions League de 1985 terminó con 39 muertos por una pelea campal entre hooligans y la policía
Elihu Llano / ESTO
La Final de Champions League de 1985 terminó con 39 muertos por una pelea campal entre hooligans y la policía
Elihu Llano / ESTO

Tan sólo una hora antes de que comenzara la Final de la Champions League de 1985 entre el Liverpool y la Juventus, los aficionados del club inglés lanzaron botellas de alcohol y quisieron golpear a los rivales, lo que provocó una avalancha y choque con las vallas protectoras sin salidas de emergencia, que finalmente desembocó en 39 muertos, pero no la suspensión del juego.
La UEFA sabía el peligro que el partido representaba, ya que los hooligans estaban en su auge, por lo que diseñaron dos zonas específicas para cada afición y que no se cruzaran, pero hubo un error clave: la zona X era para los fans del Liverpool y la Z para la Juventus; 25 mil aficionados de cada equipo, pero otra con 10 mil belgas, la cual fue invadida por los hinchas ingleses para mezclarse y llegar más fácilmente a los italianos.
Una vez que los aficionados del Liverpool llegaron con los de la Juventus, empezaron a empujarlos y arrinconarlos contra las vallas. Al ser más de 25 mil personas en una de las zonas del estadio, provocó una avalancha y colapso en los muros del estadio. Al final, varios saltaron a la cancha con bates y enfrentaron a la policía.
Tras horas de pelea, las autoridades lograron controlar la situación al separar y arrestar a los involucrados, pero aunque el partido debía ser detenido por la invasión a la cancha, se decidió que se continuara con ello. La Juventus ganó la Final de ese torneo uno a cero con gol de Michel Platini.
Los hooligans surgieron en el Reino Unido a mediados del siglo XX, especialmente en la década de 1960. Este fenómeno se originó como una mezcla de la cultura trabajadora que buscaba apoyar a sus equipos de futbol, pero que llevaban la pasión a la violencia.
Grupos de aficionados comenzaron a organizarse, crearon identidades y lealtades hacia sus clubes. Conforme avanzó el tiempo, la violencia se volvió común en los estadios, con peleas entre aficionados de diferentes equipos y peleas con la policía. La cobertura mediática y el aumento de la movilidad también contribuyeron a la notoriedad de estos grupos y establecieron un patrón de comportamiento que perduró en las décadas siguientes.
39 personas murieron en la Tragedia de Heysel. Tras esto, la UEFA prohibió cinco años de participación en competencias europeas a los clubes de Inglaterra. A partir de entonces, se incrementó aún más la seguridad en los estadios en ese tipo de partidos:
Se prohibió la venta de entradas en zonas sin asiento de los estadios para partidos oficiales en territorio UEFA.
Se eliminaron las vallas protectoras y se sustituyeron por vallas abatibles.
Se incrementaron las medidas de seguridad en el acceso a los estadios, incluyendo cacheos.
Se prohibió la venta de bebidas alcohólicas en el interior de los estadios.
Se prohibió el acceso de botellas de vidrio al interior de los estadios.
Se prohibió la exhibición en los estadios de banderas y símbolos nazis, así como de pancartas que pudieran incitar a la violencia.
Se instalaron cámaras de videovigilancia en el interior de los estadios.
Se conminó a los clubs a que dejasen de colaborar, e incluso de financiar, a los grupos ultras más violentos, como en muchos casos había venido sucediendo.
Coeditor Web en ESTO. Empecé como editor senior en mediotiempo y después fui redactor. Nacido en México y de raíces cántabras. En la OEM desde 2022. Especializado en lucha libre WWE, Chivas y futbol español. Egresado de la Facultad de Estudios Superiores de Aragón, UNAM.