La chihuahuense se dijo orgullosa porque en la actualidad más deportistas de pueblos originarios de México tienen mayores oportunidades para ser parte de eventos de alta relevancia. Son considerados y respetados.
Lorena Ramírez, la imagen orgullosa de los atletas indígenas
“No quiero dejar mi ropa, quiero recordar siempre de dónde soy yo”, finalizó la deportista.
Emmanuel Sedglach, ultramaratonista y un ejemplo de resiliencia
Soy reportero del periódico ESTO desde marzo de 2022. Antes cumplí con una trayectoria de 14 años en la extinta Agencia Notimex como redactor, editor y reportero. He realizado coberturas de diversos eventos deportivos. Aprendí que no hay eventos chicos.
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Lorena Ramírez, la imagen de los atletas indígenas / Ig: fundacion_lorena_ramirez_a.c
Con 31 años y con mucho amor hacia el deporte, Lorena Ramírez es consciente de lo que representa ser la imagen de los atletas indígenas que hoy en día tienen más apertura, en parte, gracias a su constancia y extraordinarias participaciones en ultramaratones.
Gracias a los ultramaratones, Ramírez Hernández ha tenido la posibilidad, incluso, de correr más allá de la República Mexicana en una muestra de que los sueños se pueden lograr, pero sobre todo sabe que sus actuaciones pueden impulsar a más niñez y hasta a los adultos.
Aunque sigue siendo tímida ante la cámara, Lorena Ramírez se animó a atender al periódico ESTO justo después de su última participación internacional en el Hong Kong 100 Ultramaratón y señaló: “me siento muy contenta, cada vez más saliendo a otro país, por muchos eventos en carrera o impulsar más niñez, y no solamente niñez, también muchas mujeres corredoras y también corredores los hombres. Pues, me siento muy contenta de seguir adelante”.
Rarámuri con mucho orgullo y quien recuerda comenzó a correr desde hace 14 años, enfatizó el hecho de que hoy en día más deportistas autóctonos pueden ser parte de las carreras tradicionales y más allá de lograr grandes resultados, el motivo de participar se convierte en un buen desenlace.
“Pues sí, este, cuando inicié la primera vez, este, cuando corrí cien kilómetros, pues, no había mujeres rarámuri, sí había mestizos, pero nomás éramos tres nada más, y pues yo llegaba en tercer lugar, y pues seguía siendo corriendo cien kilómetros y ya llegaba en segundo y primer lugar”, recordó Lorena Ramírez.
En la actualidad, la atleta de 31 años (1 de enero de 1995) es un ejemplo a seguir y señaló que en su localidad las pequeñitas están acostumbradas a caminar largas distancias, por lo que eso les puede facilitar su rendimiento, aunque todavía resta mucha preparación para que sobresalgan más, les recomendó entrenar.
“Le digo, bueno, nosotros rarámuris, las niñas rarámuris, como ya caminan larga distancia, pues, es más fácil para salir adelante, nomás seguir corriendo, entrenando y se puede lograr llegar a la meta grande o estar en muchas carreras. Faltan muchos entrenamientos, pero creo que yo la hacen muchas mujeres, ahorita ya veo a muchas mujeres. Yo me siento muy feliz ver a tantas corredoras”.
Lorena Ramírez tiene la particularidad y lo que la diferencia del resto que cuando participa siempre lo hace ataviada con el vestido y los huaraches de cuero para llevar consigo parte de su vestimenta tradicional. Lo porta con mucho orgullo y jamás se ha planteado utilizar tenis como prácticamente el resto de los corredores lo hacen.
Recordó que su mamá siempre desde pequeñita la vistió como ahora luce a sus más de 30 años, remarcó que jamás dejará de usar sus vestidos y el calzado que para cualquiera otra persona podría significar incomodidad. Lore demuestra su gran condición física y es una clara muestra que corre con el corazón más que con los pies.
“Sí, este, bueno, nosotros como rarámuri, soy una mujer rarámuri y nacida en la sierra, donde no vive nadie. Pues, crecí así, este, desde niña, cuando tenías 3 años, pues ya mi mamá me ponía vestidos así, y una camisa igual de tela. Y ahorita como lo sigo haciendo y no quiero dejar mi ropa, quiero recordar siempre de dónde soy yo, de dónde corro, quiero mostrar más mis culturas rarámuris”.
Ramírez agradeció a proyectos como “México Imparable” que impulsan a deportistas de pueblos originarios. “Ahorita teniendo a ‘México Imparable’, y ‘México Imparable’ es un proyecto, ahí inició para impulsar niñez y culturas indígenas también, y como nosotros, indígenas, hablamos diferentes idiomas, pues ahorita, pues me siento más más animada, más activada”.
Emmanuel Sedglach no guarda rencores, pero la administración pasada le estropeó el sueño de asistir a unos Juegos Paralímpicos, era uno de los mejores en paraciclismo, la posibilidad de conseguir medalla para México estaba intacta, sin embargo, no recibió el apoyo de las autoridades correspondientes. Eso no lo detuvo, cambió el chip y se enfocó a competir en carreras de ultradistancia, donde ahora es un claro ejemplo de resiliencia.
Lamentó que en la administración de Ana Gabriela Guevara en la Conade no recibió el respaldo necesario en paraciclismo, hecho que lo transformó en paratleta y aunque lleva buena relación con Rommel Pacheco, actual director de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte, ya no planea enfocarse al deporte paralímpico, goza brillar en carreras de larga distancia donde el apoyo de los suyos lo ha motiva más.
“Yo estuve en la administración pasada, yo fui número uno de México en paraciclismo. Desafortunadamente no hubo apoyo. Yo ocupaba ni siquiera, que se ocupara el recurso, pero queríamos solo el aval y no se nos dio. Por esa razón me cambié a la ultradistancia y donde tengo más apoyo de amigos, familiares, y en este caso ahorita de ‘México Imparable’ y que me ha llevado a representar a mi país. Lógicamente el sueño olímpico no quedó ahí como yo hubiera querido, no, pero lo digo con orgullo, no con ego, soy el primer deportista de la historia de México en rebasar los 100 kilómetros con prótesis”.
“Yo estaba contemplado para ir al Mundial de Canadá, pero no se nos dio esa oportunidad. Entonces yo aprendí a no hablar mal de las personas que ya no están. Mejor sigo hablando de lo positivo que vivo ahorita y agradecido. Y evidentemente también con la motivación y la responsabilidad de seguir demostrando, ¿no? Sí, claro. Por supuesto también esas adversidades nos forjan y nos enseñan a que la constancia y la disciplina, si tú de verdad es un sueño, pero mentalizado en el enfoque, tú lo puedes hacer realidad”, indicó Sedglach Gaytán.
El atleta paralímpico y que representa a los pueblos originarios de México disfruta ahora participar en carreras de máxima exigencia, el hecho de no contar con una de sus piernas para nada lo detiene, inclusive cuando sufrió el accidente laboral que le hizo perder la extremidad izquierda tomó el impulso para dedicarse a correr.
No nació en Veracruz, pero es un jarocho por adopción y platicó para ESTO como comenzó el gusto por correr, eso sí tras superar un fuerte inconveniente psicológico ya que como él dice, lo normal sería quedarse sin empleo, perder dinero, pero jamás se piensa en perder una extremidad.
“Mira, yo antes, yo tuve un accidente, por esa razón perdí mi pierna y antes de eso no corría, yo era ciclista. Comencé a correr cuando me dice la persona de las prótesis, esta prótesis es para correr. Le digo, qué bueno, porque yo no corro. Y así comencé, yo tardé cuatro años de, por así decirlo, de rehabilitación y aceptación después de cuatro años. Por un pensamiento, ¿será que pueda correr? Y de eso me llevó a esta gran pasión, que dije, ¿cómo no lo descubrí antes? Ahora ya la ultradistancia, el entrenamiento es un hábito que tengo en mi vida, para mucha gente el trail es una carrera, para mí es la vida”.
“Con mi protesis, él corría, el dueño de la empresa, corría los 21 kilómetros, era medio fondista. Entonces yo le dije que un día quería hacer una carrera de 5 kilómetros en el malecón. Me dice, pues yo te acompaño. Dice, porque en todos los años que tengo atendiendo gente, pacientes sin pierna, nadie se ha atrevido a hacer una carrera. Y me acompañó, 5 kilómetros los hice en más de hora y media. Y hace unos años volví a tomar el tiempo e hice los 5 kilómetros en 25 minutos. O sea, para mí ahí comenzó esa chispa, se volvió una llama”.
Sedglach, quien no suele dar su edad, pues aseguró que ha perdido patrocinadores por eso, subrayó que la aceptación le fue difícil, pero sí él pudo hacerlo cree que todos aquellos jóvenes padecen algo similar o problemas importantes pueden sobreponerse a las adversidades, quiere ser un ejemplo de que siempre se logra salir adelante sin importar las circunstancias.
“En mi caso personal, yo lo que les puedo compartir es siempre la aceptación. O sea, en mi caso fue una circunstancia muy difícil que no es común, es común perder el empleo, perder dinero, perder familiares que fallecen, desafortunadamente es parte de la vida, es el ciclo natural de la vida. Pero perder una extremidad no es algo muy común, muy natural. Entonces si yo pude aceptarlo y seguir adelante aún con esa dificultad, pues yo siento que todos los demás pueden aprender a aceptar sus adversidades, pero aprender a rodearlas y seguir avanzando a pesar de ellas. Es lo que yo les podría compartir”, indicó el veracruzano, quien recién corrió en el Hong Kong 100 Ultramaratón.