Opinión por Gaby Salido / La Ciudad de los Pocos: El PGD y la Simulación del Estado
Participación vecinal y transparencia en el PGD
En los ejercicios previos de 2022, apenas participaron 42,382 personas, lo que representa un ínfimo 0.47% de la población. A pesar de las exigencias vecinales actuales para elevar la meta de participación a un mínimo del 5%, el proceso sigue operando en la opacidad.
La consulta se ha reducido a talleres con escasa convocatoria y una nula campaña de difusión masiva. Se ignora el artículo 43 de la Ley del Sistema de Planeación, que obliga a una difusión amplia y previa. Consultar sin informar es, por definición, manipular.
Autonomía barrial y subordinación al Instituto de Planeación
Implicaciones técnicas del PGD para el desarrollo territorial
Exclusión metodológica y fractura social
La exclusión no es solo estadística, es metodológica. Al ignorar las voces de los Pueblos y Barrios Originarios, el plan rompe con el tejido histórico de la capital.
La planeación de una metrópoli no puede reducirse a una simulación estadística ni a un trámite de ventanilla; debe ser, ante todo, un ejercicio de justicia territorial.
Si el PGD persiste en excluir al vecino para privilegiar el ladrillo, la Ciudad de México no estará progresando, solo se estará fragmentando bajo el peso de una modernidad que no sabe —o no quiere— dar cabida a su propia gente.













