Opinión por Rubén Moreira / La reforma que nació muerta
La iniciativa, varias veces anunciada, deja espacios para múltiples comentarios y aclaraciones. Veamos:
1. Contrario a la tradición de nuestra transición democrática, el documento no arribó con el consenso de la oposición, pero sí con el disgusto y malestar de la academia y las organizaciones democráticas de la sociedad civil.
4. La intención del régimen es más de construcción de una narrativa que de contribuir a mejorar la democracia mexicana.
5. El texto no incluyó ninguna solución contundente para la mayor amenaza de la democracia del país: la intervención del crimen organizado en los comicios.
8. Ante el aparente fracaso, los voceros del régimen han anunciado un ambicioso Plan B, donde, a decir de ellos, vendría una propuesta demoledora. Asumen que, aun siendo inconstitucional, la Corte les dará la razón.
















