Inflación golpea al pequeño comercio: ventas caen hasta 80% en algunos negocios
El encarecimiento de productos básicos, la pérdida del poder adquisitivo y la caída en ventas están presionando a los pequeños negocios
Genoveva Ortiz
En otros años, observábamos que después de esta fecha y pasando la primera semana de marzo se empezaba a dar una recuperación en los negocios de los sectores populares, superándose con ello la llamada “cuesta de enero”, explicó López Becerra.
Sin embargo, indicó que este año 2026, la situación ha sido muy distinta, toda vez que ya han pasado esos periodos clave, y las ventas siguen bajas sin ningún síntoma de recuperación.
Inflación golpea poder de compra y familias reducen su consumo
“El precio del jitomate ahora ronda los 50 pesos al público, cuando a principios del año pasado se comercializaba entre 20 y 25 pesos”, explicó.
Consumidores compran sólo lo indispensable
El efecto más visible de la inflación se observa en el comportamiento de los consumidores, quienes han reducido sus compras y ahora adquieren sólo lo necesario para el día o la semana.
“En las tiendas de abarrotes lo vemos cuando el consumidor va por 200 gramos de jamón o cuando te piden cuatro blanquillos. Ya no se llevan el medio kilo; empiezan a comprar por unidad”, relató.
Este comportamiento refleja que las familias administran sus recursos con mayor cautela, dando lugar a “un consumo al día”, porque los recursos no alcanzan y solo se puede ir comprando lo muy indispensable.
Explicó que el impacto económico de estos nuevos patrones de consumo de la población no es uniforme, pero prácticamente todos los giros comerciales reportan retrocesos en ventas.
Rentas y nóminas presionan a los negocios
Además de la baja en ventas, los pequeños comercios enfrentan otros dos factores que complican y comprometen su operación formal, como es el aumento en las rentas de locales y el incremento en los costos laborales, informó.
“Son tres factores los que están presionando a los pequeños establecimientos: enfriamiento en las ventas, alza en las rentas y aumento en los salarios”, explicó.
“Una tienda de abarrotes con dos ayudantes tiene que pagar casi 15 mil pesos por cada uno en salario mínimo”, detalló.
Cierre de negocios y migración a la informalidad
Las dificultades económicas ya comienzan a reflejarse en el cierre de establecimientos.
Durante un recorrido reciente por el Centro Histórico se identificaron varios casos de negocios que bajaron definitivamente la cortina.
“Empiezan a vender desde su casa, formando grupos de WhatsApp o saliendo a vender en su carro, porque para muchos, la formalidad está resultando muy cara”, señaló.
Para el sector comercial, los indicadores económicos apuntan a que el primer trimestre del año estará caracterizado por una combinación de inflación elevada y consumo debilitado.
“Los números económicos en el sector popular están marcando una alta inflación, un bajo consumo y un poder adquisitivo del salario que no alcanza”, afirmó.
Periodista desde hace más de 23 años- Actualmente cubro temas de salud, economía, sector empresarial y Ciudad de México.


































