Piden que derechos no sean “letra muerta”
Coinciden en foro que lo realizado en materia legislativa no se ha visto reflejado en la realidad que se vive en BC
Andrea Jiménez y Mariela Tapia
Olguín precisó que aunque existe una igualdad formal en las leyes, ésta no suele aplicarse en la vida real, donde las mujeres aún tienen que luchar por el respeto de sus derechos.
“Los derechos se lucha por ellos, se exigen y se protegen, porque cuando no se protegen y nos damos por bien asentados, nos los quitan”, explicó.
En Estados Unidos, señaló la activista, existe el precedente de que se había quitado la penalidad del aborto y con la llegada de un gobierno conservador, quitaron el libre derecho que tenían a decidir las mujeres de ese país y ahora, volvió a penalizarse.
“ESTAMOS EN PAÑALES”
Altagracia Tamayo coincidió con la visión de Olguín al resaltar que el hecho de que exista una ley no quiere decir que se implemente en la práctica.
Enfatizó que las mujeres siguen siendo víctimas de distintas formas de violencia todos los días y muchas veces su inclusión en las decisiones y organismos se dan como si fueran un premio más que un reconocimiento a sus derechos.
FALTAN ESTADÍSTICAS
Olguín consideró que otro de los retos principales a los que se enfrenta el estado es la falta de transparencia por parte de las instituciones, éstas no manejan estadísticas claras respecto a temas de violencia hacia la mujer.
Aunque existen datos sobre violencia familiar emitidos por la Secretaría de Seguridad Ciudadana, no se contemplan sus distintas modalidades, por lo que no es posible cuantificarlos de manera precisa.
La falta de participación de los padres está ocasionando que el gobierno tenga que sufragar dicho apoyo con estímulos económicos para esas madres autónomas.
Por su parte, la directora de Cobina recordó que tampoco se manejaba antes el concepto de feminicidio, por lo que es necesario que la ley considere agravantes en cuanto a la violencia en contra de las mujeres, al igual que en otras formas de violencia.
PERSISTE DISPARIDAD
En cuanto al ámbito laboral, Teresa Babún reconoció que aún persiste una diferenciación entre hombres y mujeres en el ámbito laboral, sobre todo en los salarios y el acceso a puestos de toma de decisiones.
“Una mujer puede trabajar igual y puede tener el mismo cargo, sin embargo el salario es más bajo y aún no podemos entender porqué no hay una equidad en el salario”.
La recién electa presidenta de Canacintra Mexicali resaltó que a pesar de que la mujer ha escalado cada vez más en materia laboral, aún es raro ver a mujeres en altos puestos empresariales.
EL SEGUNDO TURNO
Por su parte, Altagracia advirtió que se tiene que seguir observando que las leyes se cumplan, principalmente para evitar volver a las violaciones de derechos por parte de autoridades, recordando que en su juventud fue testigo de maltratos contra trabajadoras sexuales.
“Yo me he aventado muchos pleitos con el gobierno porque no han entendido que todas tenemos derecho a ejercer el trabajo que queramos y no por eso tenemos que ser señaladas”.
APORTACIONES FINALES
Teresa Babún enfatizó que los derechos humanos deben ser respetados para todos, sin importar su orientación sexual o identidad de género, resaltando que muchos de quienes luchan por estos derechos son mujeres, a quienes no se les paga por su trabajo.



































