Sofía forjó su propio destino en la primera línea, en León
A sus 28 años, Paola Sofía Salazar es paramédico avanzado en Protección Civil León y se ha ganado reconocimiento por su capacidad y liderazgo en emergencias
Montserrat Ramírez Vargas / Noticias Vespertinas
Hay dos rangos en Protección Civil: básico y avanzado. En cuanto a equipo médico, el paramédico avanzado tiene a resguardo bombas de infusión, ventilador y ultrasonido; es decir, Sofía está a cargo de una ambulancia más completa para atender emergencias.
En el marco del Mes de la Mujer, Sofía recordó los retos que atravesó para hoy ser considerada una de las mejores elementos de la corporación, además de una mujer ejemplar, amable y dedicada a sus sueños.
Ser paramédico no era su plan inicial. Su sueño era estudiar medicina, pero la realidad de “empezar desde cero”, sin conocidos en el gremio y con una situación familiar compleja tras el divorcio de sus padres, la obligó a buscar rutas alternas.
Todo comenzó en 2017, mientras estudiaba enfermería. El sismo de la Ciudad de México movilizó al país, y Sofi, en un acto de valentía, y quizá algo de imprudencia juvenil, como ella misma admite, se fue como voluntaria a Atlixco, Puebla.
La persistencia, una actitud diaria
La vida le puso pruebas económicas. Tuvo que pausar la enfermería por falta de recursos; sin embargo, no se detuvo. Estudió el nivel básico en Cruz Roja, dio clases y trabajó en el gimnasio Sports World de Plaza Mayor para solventar sus gastos.
“Iba mucho en bicicleta para reducir costos”, recuerda. Esa disciplina le permitió retomar la enfermería y, tras insistir y entregar su currículum hasta cuatro veces, finalmente Protección Civil le abrió las puertas en septiembre de 2023.
Hoy, tras haber concluido su servicio social el pasado mes de enero, Sofía reflexiona sobre su lugar en una corporación que le ha brindado apoyo para seguir aprendiendo en el Hospital General.
“Finalmente es algo que me gusta, que no era lo esperado, pero la verdad es que creo que resultó mejor que haber estudiado todo lo que inicialmente pensé”, mencionó Sofía con entusiasmo.
La reputación en un “gremio de hombres”
Ser mujer y joven en un entorno que durante décadas fue liderado por hombres no ha sido sencillo. Sofía habló sobre la resistencia cultural que aún persiste en León.
Para Sofía, la clave ante la discriminación es la firmeza, tal como lo aplica en situaciones de emergencia, donde la adrenalina manda. Ha aprendido a asumir la responsabilidad total de sus pacientes.
Una mujer con autoridad
El paso de los años ha forjado en ella un carácter firme y una gran capacidad para mantener la calma, cualidades que hoy son reconocidas entre sus colegas.
“La dirección me ha dado mucha autoridad. Si alguien quiere decirme qué hacer, les digo: ‘Yo soy la responsable legal en este momento de este paciente… si está mal lo que hago, es mi culpa, pero yo decido’”, añadió.
La satisfacción para Sofi llega en los detalles, desde la adrenalina de una intubación exitosa hasta la paciencia de explicarle a un ciudadano cuándo una situación no amerita un traslado. Señala que las personas siempre esperan que un paramédico les brinde calma.
También explicó que en muchas emergencias cada minuto cuenta, por lo que es fundamental reducir los tiempos de atención y considerar los paraclínicos, que son parámetros vitales para los pacientes.



























