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Comida Mexicanaviernes, 1 de septiembre de 2023

El cacao y sus leyendas prehispánicas, ¿a quién le debemos este tesoro?

En la antigua mitología prehispánica de México, dos dioses ocuparon un lugar central en relación con el esta

Redacción / El Heraldo De Tabasco

Por Daniel Osorio

El árbol de cacao, también es científicamente conocido como Theobroma cacao o "alimento de los dioses", da frutos con semillas amargas que forman la base del chocolate que comúnmente conocemos.

Cientos de estas son necesarias para producir tan sólo un kilogramo de chocolate. El proceso para transformar su sabor amargo en el deleite dulce es un arte en sí mismo.

Sin embargo, es importante mencionar que la llegada de los españoles trajo un cambio en la forma de consumirlo, con la adición de azúcar.

Origen prehispánico

Riqueza, rituales y legado

Consumir o almacenar chocolate en forma de bebida estaba reservado para guerreros y figuras de la alta sociedad, además de estar presente en festividades y ceremonias.

El cacao trascendió incluso como moneda en la antigua Tenochtitlán, utilizada en comercio y acumulada por Moctezuma en una impresionante fortuna de 100 millones de almendras.

La sangre y el sacrificio también estaban intrínsecamente ligados debido a su forma y color. El cacao se utilizaba en rituales con agua de lavar cuchillos usados en sacrificios, agregando capas de simbolismo.

Bebidas y platillos tradicionales con cacao

La semilla, alimento de los dioses en la antigua Mesoamérica, sigue vivo en una variedad de bebidas y alimentos que cuentan la historia de la tradición y la innovación culinaria mexicana.

Desde las montañas de Oaxaca hasta las tierras de Tabasco, las bebidas a base de cacao son un testimonio de la diversidad de sabores que la cultura ha creado a lo largo del tiempo. El tascalate refresca con su mezcla con maíz, achiote, canela y azúcar.

El pozol fermentado combina maíz molido y hojas de plátano, endulzado con azúcar de caña.

En el estado de Oaxaca, el tejate, preparado con hueso tostado de mamey, maíz tostado y molido, cacao fermentado, rosita de la semilla y azúcar, ofrece un sabor auténtico.

Por su parte, el tanchuca fusiona maíz, anís y chocolate, y el popo, proveniente del sur de Veracruz, se enriquece con cocolmeca, arroz y otros ingredientes.

El bupu del Istmo de Tehuantepec, hecho con atole blanco, canela y flores locales, y el champurrado, que mezcla masa para nixtamal, agua y chocolate en tablillas, también son representativos de esta rica tradición.

El puntal, con maíz y canela, es una opción que se disfruta en las mañanas o tardes, mientras que el clásico chocolate con pimienta en Tabasco muestra una forma tradicional de disfrutarlo.

También ha enriquecido platos típicos. El mole, resultado de una fusión culinaria durante la época colonial, se combina con chiles, especias y otros ingredientes, incluido el chocolate, para bañar piezas de pollo o guajolote.

Las enchiladas oaxaqueñas se completan con mole, crema y queso. Los tamales de chocolate, con la semilla en polvo y nueces, pasas o almendras, son envueltos en hojas de maíz y acompañados de salsa de frutos rojos.

En Tabasco, el pozol, bebida refrescante de maíz cocido y vainilla, y el chorote, miel, coco y chiles, son sabores que honran la tradición local.

En estas bebidas y alimentos, se mezcla con la creatividad culinaria y el arraigo histórico de México, creando una paleta de sabores que cuenta una historia llena de riqueza y diversidad.

Cultivo en Tabasco

El estado se erige con una ruta turística para apreciar su proceso y valor histórico.

La Región Grijalva de Tabasco, con sus subregiones Chontalpa, Sierra y Centro, se erige como el hogar del "Cacao Grijalva", cultivado en tierras bajas y tropicales.

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