Flor de sal: Todo sobre el envidiable tesoro blanco de Colima que enriquece la cocina
Esta flor es muy apreciada por su bajo contenido en sodio y riqueza de otros minerales, conócela
Francisco Charqueño / Aderezo
En las costas de Colima, bajo el sol ardiente del Pacífico, se forma uno de los ingredientes más preciados por los chefs y amantes de la buena mesa: la .
Esta joya marina no brota de una planta ni se cosecha de un tallo. Es una “flor” que nace del mar y del viento, que flota delicadamente sobre las salinas y se recolecta con la precisión de un ritual ancestral.
Y en las eras salineras de Cuyutlán, se obtiene una de las versiones más puras y valiosas de este tipo de sal en todo México.
¿Por qué se llama flor de sal?
Según el chef Nico Mejía, el nombre "flor de sal" proviene del francés fleur de sel, un término que comenzó a usarse en las salinas de la región de Guérande, en la Bretaña francesa.
La expresión hace alusión al aspecto delicado, casi floral, de los cristales que se forman en la superficie de las salinas cuando las condiciones son ideales: mucho sol, poco viento y un ambiente sin perturbaciones.
La apariencia ligera y blanca de estos copos recuerda, metafóricamente, a una flor que emerge sobre el agua.
¿Cómo se forma la flor de sal?
A diferencia de la sal común que se encuentra en bloques o se extrae en forma de cristales del fondo de las salinas, la flor de sal flota en la superficie del agua.
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Comentan que por su escasez, llega a costar entre 100 y 150 pesos el kilo, ya que aunque de los granos de sal se obtienen Toneladas al día, la flor de sal a lo mucho se obtienen 300 kilos.
¿En qué se diferencia de la sal mineral?
Una de las principales diferencias entre la flor de sal y la sal mineral o sal de roca, como la sal de mina que se extrae en lugares como Zipaquirá en Colombia o Real de Catorce en México, es el origen:
-Proviene del mar, mientras que la sal mineral se extrae de depósitos subterráneos formados hace millones de años por antiguos mares evaporados.
-Se cosecha a mano, en la superficie del agua salada, mientras que la sal mineral requiere minería y trituración.
-No pasa por procesos industriales; es 100% natural, sin aditivos. Por el contrario, la sal refinada común suele tener antiaglomerantes y puede perder minerales durante el proceso.
En cuanto a textura y sabor, la flor de sal es más crujiente, se disuelve más lentamente en la boca y su perfil mineral es más complejo, lo que realza los sabores sin cubrirlos.
Beneficios para la salud
Aunque sigue siendo sal —y debe consumirse con moderación—, la flor de sal ofrece ventajas respecto a la sal de mesa refinada. Al no ser procesada ni lavada, conserva minerales como: Magnesio, potasio, calcio, hierro y zinc
También es libre de químicos como el fluoruro y los antiaglomerantes artificiales, lo cual la hace más pura y digestiva.
¿Cómo usar la flor de sal en la cocina?
Algunas ideas para sacarle provecho en casa:
-Sobre carnes a la parrilla: realza el sabor del corte sin ocultar su jugo natural.
-En ensaladas frescas: una pizca sobre hojas verdes aporta un contraste crujiente.
-Con chocolate amargo o caramelo: su uso en repostería aporta sofisticación y equilibrio.
-Sobre panes artesanales, aguacates o quesos frescos.
-Incluso en bebidas como margaritas, donde puede sustituir la sal de borde del vaso por una versión gourmet.
“Hay chefs que vienen desde Guadalajara o CDMX y se llevan costales pequeños. Dicen que esta flor tiene alma”, comenta entre risas Roberto Cobián. “Nosotros nomás seguimos lo que nos enseñaron nuestros abuelos: paciencia, sol, agua y respeto”.
Un regalo del mar y del sol
Y así, cada cristal blanco y quebradizo que llega a tu plato es una flor efímera que floreció bajo el sol colimense y que, con solo una pizca, transforma cualquier bocado en una experiencia digna de recordar.
Editor y reportero del suplemento Aderezo en todas sus plataformas desde hace un año y hace una década en la OEM.






























