Comida italiana tradicional: la obsesión de Valentino Garavani, el diseñador icono de la moda
Entre la disciplina y el placer, el diseñador italiano amó la pasta sencilla al pomodoro y el chocolate negro 75%, pequeños lujos que reflejaban su elegancia mediterránea e incluso llevó a un recetario
Francisco Charqueño / Aderezo
Valentino Garavani, el diseñador italiano que redefinió la elegancia del siglo XX, no solo fue un obsesivo de las líneas perfectas y el rojo absoluto.
Comer como acto estético
Cocina italiana, identidad eterna
La pasta favorita: pennette al pomodoro
Este gusto por la pasta simple habla mucho de su carácter: detrás del oropel de la alta costura, Valentino encontraba placer en lo esencial, en aquello que no necesita adornos para ser perfecto.
Risotto, pero ligero
Una dieta estricta, casi monástica
Con los años, Valentino adoptó una dieta muy controlada para mantenerse esbelto. En entrevistas con Harper’s Bazaar detalló su rutina diaria, que contrasta con la idea del diseñador rodeado de excesos:
Pan, papas y azúcar quedaban prácticamente desterrados. Los dulces solo aparecían en forma de postres con leche de almendras y xilitol.
El único vicio permitido: el chocolate
“Y si alguna vez los invitan a casa del Sr. Valentino, tengan en cuenta que no le gustan los regalos. Prefiero que vengan sin nada. Nunca sé dónde ponerlo. 75% cacao, el resto no —dijo el Sr. Valentino—“.
Editor y reportero del suplemento Aderezo en todas sus plataformas desde hace un año y hace una década en la OEM.



























