¿El origen del aguinaldo tiene que ver con comida? Descubre la historia esta prestación laboral
Fue un regalo de comida y buenos deseos que fue desde una tradición celta que Roma institucionalizó y hasta un dulce en México
Francisco Charqueño / Aderezo
El aguinaldo no nació en la oficina: primero fue fruta, pan con miel y deseos de prosperidad que los pueblos antiguos intercambiaban para atraer buena fortuna.
Es así como antes de convertirse en una prestación obligatoria, fue un gesto cargado de buenos deseos, salud y prosperidad, nacido del intercambio de obsequios y alimentos en las fiestas de invierno.
De los celtas a Roma: Regalos para atraer la buena suerte
Según el investigador Rafael Sánchez Domingo, de la Universidad de Burgos en España, la costumbre del aguinaldo se remonta al pueblo celta, donde se conocía como eguinad, el regalo de Año Nuevo.
Los celtas —que habitaron buena parte de Europa durante la Edad de Hierro— creían que intercambiar presentes como dátiles o frutos secos traía buena suerte para el año entrante.
En Roma también se acostumbraba acompañar los buenos deseos con regalos como dinero, adornos, “panes de salud” con miel y confites o frutas escarchadas, símbolos de prosperidad y nuevos comienzos.
El aguinaldo mexicano: dulzura y tradición
De regalo simbólico a paga extraordinaria
Con el paso de los siglos, esta tradición evolucionó en Europa como una muestra de gratitud hacia quienes ofrecían servicios públicos.
Un obsequio que conserva su esencia
Editor y reportero del suplemento Aderezo en todas sus plataformas desde hace un año y hace una década en la OEM.
























