In-N-Out regresó a la Ciudad de México, ¿qué hace irresistibles a estas hamburguesas?
In-N-Out lo hizo de nuevo, reaviva la pregunta sobre su posible llegada permanente al país en un evento efímero, de un solo día en Jardines del Pedregal
Brenda Marquezhoyos / Aderezo
Un fenómeno que no es nuevo
El poder de lo efímero
Los eventos exclusivos y de corta duración no son casualidad; responden a una lógica de mercado que indica que la escasez genera deseo.
Además, estos formatos funcionan como prueba de mercado sin asumir el costo de una operación permanente. Permiten medir demanda, analizar comportamiento del consumidor y mantener viva la conversación digital.
En la jornada de febrero, la disponibilidad restringida anticipó —y confirmó— largas filas. No se trataba únicamente de comer una hamburguesa; se trataba de “estar ahí”, de formar parte del momento.
¿Habrá In-N-Out permanente en México?
La pregunta flotó en el ambiente, como siempre. La respuesta, al menos por ahora, sigue siendo incierta.
Con casi ocho décadas de historia, In-N-Out ha trascendido la categoría de comida rápida. En Estados Unidos es parte del paisaje cotidiano; fuera de él, es objeto de deseo.
Durante cuatro horas en Jardines del Pedregal, la ciudad volvió a experimentar ese fenómeno que mezcla nostalgia californiana, cultura pop y carne asada con queso fundido. Aunque al final del día las planchas se apagaron y el local cerró, la conversación continuó.
Siempre fan de los datos curiosos. En Aderezo.mx está aprendiendo a moldear sus papilas gustativas. Además de comer –y decirte dónde–, también hace recomendaciones de cine y música. Yes, chef!






















