¿Qué tiene que ver el el solsticio de invierno con la Navidad?
Es el resultado de siglos de resignificaciones, calendarios ajustados, rituales solares, evangelización, pintura colonial y, finalmente, marketing
Brenda Marquezhoyos / Aderezo
Pero vamos por partes, antes de tener pavo en el horno, tuvimos soles, dioses, peregrinaciones, piñatas con palomas y hasta fiestas sin cena. Sí, sin cena.
Del sol que renace al Niño Dios
Cuando en Mesoamérica “también nació” el sol
Mucho antes de los nacimientos con musgo contemplados desdela tarde del 23, en el mundo mexica también se celebraba un alumbramiento divino en esas fechas, el nacimiento de Huitzilopochtli, dios solar y de la guerra.
Entre el 17 y el 26 de diciembre, durante la festividad de Panquetzaliztli, se conmemoraba el surgimiento de Huitzilopochtli armado desde el vientre de su madre, Coatlicue, para enfrentarse a su hermana, la Luna, y a sus cuatrocientos hermanos.
Las posadas
En 1587, Fray Diego de Soria obtuvo permiso del papa Sixto V para organizar las misas de aguinaldo, celebraciones del 16 al 24 de diciembre que, con el tiempo, se convertirían en las posadas.
Nacimiento y piñatas
Lo que conocemos como Navidad
¿Cuándo comenzamos a cenar?
La respuesta corta es en el siglo XX. La explicación larga, cuando la clase media creció, los supermercados se multiplicaron y México absorbió prácticas de Estados Unidos.
Antes del desarrollo económico posterior a los años cuarenta, para muchas familias era impensable organizar una comida abundante. “Para la mayoría, la cena no iba más allá de frijoles”, afirma el historiador.
Lo que hoy consideramos “tradición” —pavo, lomo, ensaladas, mesa extendida— es un invento moderno, moldeado por la publicidad, los supermercados y el imaginario aspiracional del siglo XX.
Es decir, la cena de Navidad no nació con la iglesia, ni con los mexicas, ni con San Francisco de Asís. Nació con la clase media, la globalización y el supermercado más cercano.
Siempre fan de los datos curiosos. En Aderezo.mx está aprendiendo a moldear sus papilas gustativas. Además de comer –y decirte dónde–, también hace recomendaciones de cine y música. Yes, chef!



























