Bateador emergente / El Registro Telefónico: un regalo del gobierno a los hackers y extorsionadores
Recordemos el desastre histórico. En 2008, el RENAUT de Calderón juraba ser la panacea contra secuestros, pero su base de datos terminó vendida en el mercado negro, y las extorsiones subieron un 41.3%.
Avancemos al 2021: AMLO impulsa el PANAUT, exigiendo biométricos como huellas dactilares. La Suprema Corte lo declara inconstitucional en 2022 por violar la privacidad y no demostrar utilidad alguna.
Y aquí viene lo jugoso: las vulnerabilidades que hacen de este registro un chiste macabro. En lo privado, los concesionarios son un colador.
Telcel, el gigante de Slim, expuso datos de millones en 2025: CURP, RFC, direcciones y hasta correos electrónicos. Una falla crítica que permitió accesos no autorizados, ideal para fraudes.
AT&T no se queda atrás, con filtraciones masivas de datos financieros.
En lo público, el gobierno es el rey de la negligencia. La Agencia de Transformación Digital (antes SCT) asegura que las telcos (empresas que proveen servicios de comunicación como telefonía -fija y móvil-, internet, y datos), resguardarán los datos, pero ¿con qué?
¿Respuestas? Los concesionarios se lavan las manos. Telcel minimiza filtraciones como “incidentes aislados”, sin compensaciones ni mejoras.
Movistar niega hackeos pese a evidencia en Telegram, donde hackers como Scorpion venden datos robados de fiscalías estatales.
¿El gobierno? “Es por tu seguridad”, repiten como mantra. Sheinbaum ignora que, sin INAI, no hay quien defienda tus datos.
En lugar de invertir en ciberseguridad real, optan por recopilar más info vulnerable.
¿Combatir extorsiones? Las cifras suben, pero el registro crece. Es un pretexto para control, no para darte protección.
Al final, este registro no es más que un megaproyecto de vigilancia fallido, donde gobierno y telcos compiten en ver quién es el más incompetente.
Entregas tu CURP, biométricos y ubicación, y a cambio obtienes riesgo de robo de identidad, fraudes y espionaje.
¿Brillante, no?
Si no registras, te suspenden; si lo haces, te hackean.
México: donde la “transformación” significa retroceder a la era de la inseguridad digital.
¿Hasta cuándo diremos basta?
Nos leemos la próxima semana…tratemos de aguantar el espíritu navideño al próximo 2 de Candelaria, fecha del pago del niño de la Rosca de Reyes, a lo mejor así se nos baja el coraje por las ocurrentes tonterías del gobierno.
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