El ser humano por naturaleza, creo yo, es envidioso, claro que unos son capaces de transformarlo en algo más positivo mientras que otros nomás andan buscando cómo desprestigiar al prójimo en lugar de trabajar en ellos mismos y mejorar, no por tener más que el otro (y no hablo necesariamente de dinero, puede ser más carisma, más suerte, más trabajo, más paga, que sé yo) sino por ser una mejor persona. El caso es que cuando alguien es capaz de elogiar el trabajo y los aciertos del otro, habla además bien de sí mismo, sobre todo cuando es conocedor del tema.
En días pasados, un exgobernador muy querido en el estado de Chiapas, don Roberto Albores Guillén, expresó su afecto y respeto, además de su satisfacción como chiapaneco por los avances que se han dado en la pacificación de “su entrañable Chiapas”.
Sólo aquellas personas que han estado en el mismo lugar logran entender lo complejo que puede llegar a ser solucionar un problema, porque desde afuera se pueden opinar mil cosas, como cuando juega la selección y todos nos volvemos técnicos expertos, así con los gobiernos, cuando de criticar estrategias se trata resulta que somos politólogos, economistas, sociólogos, y qué bueno que opinemos, pero mejor aún cuando además nos informamos, escuchamos a los que sí son expertos, cuando apoyamos, colaboramos. Ojalá a todos nos interesara aunque sea un poco el quehacer público. Desafortunadamente la mayoría se desentiende y no aporta.
El punto es que, en un mensaje emitido en redes sociales, don Roberto Albores, hablando específicamente del rescate de Comalapa y el restablecimiento del estado de derecho, lo calificó como un golpe de timón político del gobernador Eduardo Ramírez en esta nueva y eficaz estrategia para garantizar la seguridad del pueblo. Reconoció que la correcta aplicación de los recursos estatales y federales con sentido de transparencia y compromiso con la gente; la voluntad y responsabilidad política, son la fórmula necesaria para lograr la pacificación y el desarrollo en Chiapas.
El popular político comiteco señaló que la pacificación debe ser integral y para todo el Estado, y en esta no debe de haber marcha atrás. Con su característica forma de hablar y esbozando una sonrisa felicitó a todos los chiapaneco y al gobernador Eduardo Ramírez, reconoció el trabajo bien hecho y las correctas estrategias en materia de seguridad.
Cuando estas cosas pasan, lo que queda es agarrar fuerza, seguir escuchando, analizando los resultados, hacer ajustes y seguir adelante, que Chiapas va por buen camino. Agradeceré sus comentarios a ronay.mx@gmail.comEl ser humano por naturaleza, creo yo, es envidioso, claro que unos son capaces de transformarlo en algo más positivo mientras que otros nomás andan buscando cómo desprestigiar al prójimo en lugar de trabajar en ellos mismos y mejorar, no por tener más que el otro (y no hablo necesariamente de dinero, puede ser más carisma, más suerte, más trabajo, más paga, que sé yo) sino por ser una mejor persona. El caso es que cuando alguien es capaz de elogiar el trabajo y los aciertos del otro, habla además bien de sí mismo, sobre todo cuando es conocedor del tema.
Sólo aquellas personas que han estado en el mismo lugar logran entender lo complejo que puede llegar a ser solucionar un problema, porque desde afuera se pueden opinar mil cosas, como cuando juega la selección y todos nos volvemos técnicos expertos, así con los gobiernos, cuando de criticar estrategias se trata resulta que somos politólogos, economistas, sociólogos, y qué bueno que opinemos, pero mejor aún cuando además nos informamos, escuchamos a los que sí son expertos, cuando apoyamos, colaboramos. Ojalá a todos nos interesara aunque sea un poco el quehacer público. Desafortunadamente la mayoría se desentiende y no aporta.
El punto es que, en un mensaje emitido en redes sociales, don Roberto Albores, hablando específicamente del rescate de Comalapa y el restablecimiento del estado de derecho, lo calificó como un golpe de timón político del gobernador Eduardo Ramírez en esta nueva y eficaz estrategia para garantizar la seguridad del pueblo. Reconoció que la correcta aplicación de los recursos estatales y federales con sentido de transparencia y compromiso con la gente; la voluntad y responsabilidad política, son la fórmula necesaria para lograr la pacificación y el desarrollo en Chiapas.