Con pruebas contundentes como retirar de los cargos conferidos a varios ex funcionarios que habría considerado sus amigos, el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, avanza su sexenio con el mazo de la transparencia y la rendición de cuentas, al asegurar públicamente que su compromiso real, verídico y natural está con el pueblo de Chiapas por encima de los intereses personales y de amistades que lejos de abonar al proyecto de la nueva ERA, se andan desviando por fines lucrativos y ambiciones.
“Yo quiero mucho a mis amigos, pero amo más a Chiapas. Nunca voy a poner a mis amigos por delante y el sufrimiento de nuestro pueblo atrás, eso jamás, nunca, nunca, porque la gente confió mucho en el proyecto transformador de Eduardo Ramírez”, destacó.
Los aplausos llegaron en el marco de un evento de salud del Instituto de Seguridad Social de los Trabajadores del Estado (ISSTECH).
Cabe señalar que la mejor prueba de lealtad hacia el pueblo de Chiapas, de parte del doctor Eduardo Ramírez, fue dejar en claro a inicios de su sexenio que no se juega con la lealtad y la rendición de cuentas al remover del gabinete al Bafi, Armando Barrios Fierros, quien fungió a inicios del mandato como titular de la mencionada institución de salud, donde pulularon denuncias por actos de corrupción y malversación de recursos en la adquisición y mantenimiento de aparatos para Hemodiálisis del ISSTECH, a beneficio de los derecho habientes.
Otro caso sucedió en la Secretaría del Deporte, en donde fue despedido el ex titular Adonaí N, tras presuntos actos de acoso, denunciados vía redes sociales, lo cual desató una ola de críticas y comentarios subversivos, generando la inmediata remoción y asignación de la actual titular Bárbara Altuzar Galindo, quien igual tuvo que pedir disculpas y aclarar una actitud incómoda en contra de la famosa corredora rarámuris, María Lorena Ramírez, tras ser ignorada en un evento público.
Otro caso fue el ex subsecretario de Humanismo, Luis Sánchez, quien fue removido del cargo, por presunto acoso y discriminación, exhibido en mantas colgadas en puentes peatonales en Tuxtla Gutiérrez. De inmediato la unidad de investigación y anticorrupción indagó y oxigenó la dependencia estatal, para ratificar el cero corrupción y cero impunidad.
Cabe señalar que en los primeros cinco meses de gestión, el gobierno de Eduardo Ramírez Aguilar, cesó a 16 funcionarios con cargos directivos, por no respetar la ley de transparencia y rendición de cuentas, al no presentar a tiempo su declaración patrimonial inicial.
En aquel caso de despidos masivos, los ex funcionarios dependían del Conalep, Dif, Secretaría de Educación, Hacienda Estatal, Igualdad de Género, Infraestructura Física Educativa, Isstech, Obra Pública y Comunicaciones, Icatech, Colegio de Bachilleres, Secretaría de Movilidad y Transporte, asimismo Tribunal de Justicia Administrativa de Chiapas.
Cabe señalar que durante la presentación de al menos 20 funcionarios estatales en Tapachula al arrancar el sexenio, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, propuso el cambio de funcionario a “servidor del pueblo”. Lo anterior acompañado del llamado a ser gente, evitar burocracia y estar apegado a las solicitados del ciudadano, como un sentido humanista del actual sexenio.
“No dar cabida a la opacidad, ni la corrupción de funcionarios públicos, porque van a cambiar la percepción de la rendición de cuentas”. Y con lo anterior, queda claro. La oxigenación, despido y cese fulminante será una constante para aquellas o aquellos que rieguen el tepache o simplemente no se apeguen a las reglas de la legalidad. ¿Quiénes siguen?...
La más reciente noticia anticorrupción, cimbró a sus anchas, el Colegio de Bachilleres de Chiapas (COBACH), una institución educativa fundada en el gobierno de Don Salomón González Blanco, dejando un legado de compromiso educativo con las familias chiapanecas, pero que ha sido alcanzado por la grave e intolerante corrupción durante la actual gestión de Miguel Prado de los Santos “el Sireno Man”, un fulano tachado de bandido y corrupto que debe ser investigado con alta profundidad.
Como balde de agua fría le cayó la investigación a Miguel Prado, cuando el gobierno de Chiapas a través de la Fiscalía General del Estado (FGE) que encabeza Jorge Luis Llaven Abarca en estrecha coordinación con la Secretaria Anticorrupción, Ana Laura Romero Basurto, lograron desarticular una red de corrupción que operaba desde las tripas del COBACH, generando la extorsión y el daño patrimonial de sus víctimas.
De la investigación, surgió la búsqueda y detención de seis servidores públicos que pedían moches de forma descarada, absurda y gandaya para la venta de plazas y espacios laborales. Una acción ilegal, disfrazada de esperanza y otorgamiento de espejitos como la antaña conquista europea a los nativos americanos en la actual república mexicana.
No hay plazo que no se cumpla, cuando la lucha anticorrupción avanza a pasos agigantados para desinfectar el sistema gubernamental de toda la materia parasitaria que obstaculiza el funcionamiento del engranaje gubernamental.
El borlote se hizo escándalo, cuando son muchas voces que señalan directamente a Miguel Prado en actos pecaminosos de corrupción. Los detenidos son gente del Cobach al servicio del titular que se le acabó la fiesta y como bien señala el refrán, “a cada puerco, le llega su san Martín”.
Inmediatamente en los café, comensales y vertederos políticos de la capital chiapaneca, surgió el ruido en torno a su caída inevitable, no importando que sea presunto amigo cercano del Secretario de Educación Federal, Mario Delgado Carrillo, aquí la ley se aplica caiga quien caiga, porque de lo contrario, sería impunidad y proteccionismo descarado.
La desparasitación anticorrupción en Chiapas, da un buen sabor de boca y recobra con fuerza la credibilidad de su gobierno estatal, quien no se está con medias tintas como tampoco es tolerante a los abusos de confianza. Por esa razón, la lucha anticorrupción debe continuar en todas las dependencias del actual gobierno, para erradicar lo ilícito y lo impune, porque ya son varios funcionarios y secretarias de gabinete que hacen de las suyas, al sentirse cobijados por el gobernador en turno, quien no tolera las tomadas de pelo.
“La ley se aplicará sin distinción alguna, quien intente extorsionar o pedir moches enfrentará la justicia”, declaró el gobernador, Eduardo Ramírez Aguilar, subrayando el principio de igualdad ante la ley para cualquier persona que cometa un delito.
Con el rugido del Jaguar, envía un mensaje contundente a la ciudadanía y a la estructura gubernamental sobre las consecuencias de involucrarse en actos de corrupción, porque Chiapas no se tolera a los malandros con charola y cargo público; parte de una política de estado dirigida a erradicar estas prácticas y fortalecer la confianza en las instituciones.
En menos de lo que cantó un gallo, el pasado fin de semana, surgió el nombre de Viridiana Figueroa García; una tapachulteca muy cercana al número uno del estado. Los rumores la catapultaron con alta probabilidad a la dirección general del Colegio de Bachilleres de Chiapas, en sustitución de Miguel Prado de los Santos y fue el propio gobernador de Chiapas, doctor, Eduardo Ramírez Aguilar, quien hizo oficial su nombramiento, quedando como oficial mayor del estado, Víctor Manuel Urbina Abadía, a quienes conminó a conducirse por el sendero de la transparencia y la honestidad.
Aquellas acusaciones de dos actores políticos como Willy Ochoa Gallegos y Luis Armando en torno a la operatividad descarada del grupo criminal “La barredora” en el gobierno del ex gobernador Rutilio Escandón Cadenas, es una cruda realidad, cuando hace apenas unos días, una investigación federal logró la ubicación de Leonardo Arturo N, alias el León ex director de la policía estatal durante la gestión de Hernán Bermúdez Requena en Tabasco.
Su detención fue en la colonia Bienestar de Tuxtla Gutiérrez, donde fue encontrado con armas de fuego y presuntos narcóticos. Su investigación y ubicación se deriva, al ser un alto mando del grupo delictivo “La Barredora”, donde operaba como brazo armado e infiltrado para encubrir operativos criminales en Tabasco.
El tema ha generado trascendencia nacional, por la vinculación del ex funcionario con actos ilícitos y operatividad al servicio del crimen organizado. Por lo anterior, el despliegue operativo entre autoridades estatales y el grupo Pakal, fue en estrecha coordinación con la Fiscalía General de Tabasco, para evitar el asentamiento de este presunto criminal en Chiapas. Las fuerzas federales a las órdenes del Secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana (SSPYPC), Omar García Harfuch, trasladaron al líder criminal a la ciudad de México para el seguimiento de las investigaciones.
Chiapas emprende una lucha anticorrupción donde la operación policial de los tres niveles de gobierno es el parte aguas, para evitar que el hampa, se vuelva a instaurar como ocurrió en el pasado sexenio, donde las altas tasas de delitos y violencia, eran el pan de todos los días.
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