Clase Política / Política alimentaria de Chiapas, recupera su alma comunitaria
Mientras en muchas regiones del país, los programas sociales se diluyen entre la burocracia y el clientelismo, en municipios como Chanal, Chiapas, surge un escenario diferente que merece ser destacada por la voluntad de sus autoridades en recuperar el eje del bienestar y el alma de abonar y coadyuvar con sus comunidades rurales.
Y retomamos la versión de Chiapas a favor de la población del sector campesino, por una gira del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar por esta comunidad indígena, donde anunció el arranque de programas alimentarios del gobierno estatal, como una estrategia clave para garantizar el acceso a una nutrición adecuada de las familias.
Dichos programas han sido renovados en el gobierno de la nueva Era, poniéndole un toque más humano y sensible a las causas justas de quienes no han tenido acceso a los apoyos gubernamentales.
Se trata de la atención de un rubro históricamente sensible en una de las regiones con mayores rezagos del país. El anuncio de grandes inversiones es significativo, pero imprime un sello distintivo- el replanteamiento de los programas alimentarios en Chiapas.
Y es que durante años, la asistencia alimentaria se redujo a la entrega de despensas industrializadas, muchas veces desconectadas de la realidad nutricional y cultural de los pueblos originarios.
El buen vivir, como bien lo expresó, es estar bien con uno mismo, con los demás y con la Madre Tierra. Esa concepción holística del bienestar es, quizás, la mayor lección que la política institucional puede aprender de las culturas originarias.
Que la política alimentaria en Chiapas se hable ahora en términos de verduras frescas y no de productos enlatados, es de por sí, un síntoma de que algo está cambiando. El Lekil Kuxlejal es un concepto profundo; convertirlo en política pública será el verdadero termómetro de esta gestión.
Nexos y Contextos
Exalcalde de Suchiate, señalada de calentar ánimos
Allá en el municipio fronterizo de Suchiate, la exalcalde de alias La Chona, fue señalada la pasada semana de estar promoviendo una campaña de incitación a la violencia en contra de las autoridades de los tres órdenes de gobierno, mal asesorada para resurgir como aspirante a la candidatura de cualquier partido político en el 2027.
Aquí lo malo, son las manchas y estigmas de su pasado, con nexos hacia el exgobernador Rutilio Escandón Cadenas quien dejó hundido y sumido en la violencia y la delincuencia organizada a Chiapas y zonas fronterizas de la Costa.
La Chona, fue exhibida de apoyar en el pasado proceso electoral al hoy senador Pepe Cruz, quien perdió la interna de Morena, siendo el prospecto de Escandón Cadenas y el Grupo Tabasco que también fue vinculado a nivel nacional e internacional, con el grupo criminal La Barredora.
Sus cartas de presentación definitivamente devastan cualquier intento de buscar un cargo público, toda vez que generó un pudrimiento total a los colores del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en el pasado.
Cacahoatán como Sodoma y Gomorra, vacío de poder
Productores de café y rambután de la región, se han convertido en sus peores críticos. Una administración hueca y sin sabor que ha generado más críticas que beneplácitos.
De Chile, Sal y de Manteca sexenal 2026
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