diariodelsur
Análisislunes, 6 de octubre de 2025

Irmgard Pundt Peters: Con dulzura fusiona México y Alemania

Tuvo una infancia feliz, por eso sus postres tienen no sólo calidad, sino un ingrediente que no falla: amor

Carlos Morán

Estudió en Tapachula hasta el bachillerato y decide viajar a Monterrey para profesionalizarse en lenguas extranjeras, pero al tercer mes el amor no pudo soportar la espera y se casó.

Viví en la finca hasta los 16 años. Cuando mi padre falleció, la vida cambió para todos, más para mí, soy la hija menor de cuatro hermanos.

No existe ni un solo secreto en esta delicia dulce, mi mamá nos hacía los pasteles de cumpleaños, es algo tan hermoso que lo tengo grabado en la memoria que, acá estoy.

Me gustan las historias de éxito, sobre todo de mujeres que, sin tanto ruido, se forjan una historia convirtiéndose en ejemplo para otras…

Hace poco más de veinte años su vida cambió, se reencuentra con Herbert Schroeder, gracias a su amiga Sonia.

“Uno debe amar lo que hace”, porque en función del amor que uno le dé, en esa medida será también el orden del crecimiento empresarial y humano.


Morancarlos.escobar1958@gmail.com

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