Síndrome del intestino irritable (SII): Se estima que afecta entre el 10% y el 15% de la población mundial, según la Fundación Internacional para los Trastornos Gastrointestinales Funcionales (IFFGD). Sus síntomas incluyen dolor abdominal, distensión, diarrea o estreñimiento, sin una causa estructural identificable.
Gastritis: Es la inflamación de la mucosa gástrica. Puede estar causada por infección por Helicobacter pylori, consumo excesivo de alcohol, medicamentos como los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), y el estrés. La Mayo Clinic advierte que, si no se trata, puede derivar en úlceras o incluso cáncer gástrico.
Reflujo gastroesofágico (ERGE): Se produce cuando el contenido del estómago regresa al esófago, causando ardor y acidez. El Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de EE.UU. (NIDDK) estima que hasta el 20% de los adultos padecen esta condición al menos una vez por semana.
Enfermedad celíaca: Es una reacción inmunitaria al gluten, una proteína presente en el trigo, cebada y centeno. La Fundación Celiac Disease Foundation calcula que 1 de cada 100 personas en el mundo la padece, aunque muchos no están diagnosticados.
Estreñimiento crónico: Se define como la dificultad persistente para evacuar. Puede tener múltiples causas, desde dieta baja en fibra, sedentarismo, hasta efectos secundarios de medicamentos. Afecta especialmente a personas mayores y mujeres.