La epilepsia y su impacto en Chiapas: lo que debes saber del Día Púrpura
Este día es un recordatorio de que el apoyo comunitario y la educación son fundamentales para cambiar la percepción social sobre la epilepsia
Este día es un recordatorio de que el apoyo comunitario y la educación son fundamentales para cambiar la percepción social sobre la epilepsia

Connie Ramírez / Diario del Sur
Cada 26 de marzo, el mundo se viste de morado para conmemorar el Día de Conciencia sobre la Epilepsia, también conocido como el Día Púrpura. Esta fecha busca sensibilizar a la población sobre esta condición neurológica y promover el entendimiento, la aceptación y el apoyo a las personas que viven con epilepsia. La jornada tiene como objetivo reducir el estigma asociado con la enfermedad, fomentar su diagnóstico temprano y mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.
La epilepsia es un trastorno neurológico caracterizado por crisis recurrentes provocadas por una actividad eléctrica anormal en el cerebro. Estas crisis pueden variar en tipo e intensidad, y afectan a personas de todas las edades. Según la Fundación Mexicana de Epilepsia (FME), alrededor de 1 de cada 100 personas en México vive con epilepsia, y muchos de estos casos no están diagnosticados adecuadamente.
Las causas de esta enfermedad pueden ser diversas, incluyendo factores genéticos, lesiones en el cerebro y algunas condiciones médicas preexistentes.
Si bien la epilepsia no tiene una cura definitiva, en muchos casos es posible controlarla con medicamentos, cirugía o dispositivos implantados.
Este día también busca generar conciencia sobre la importancia de la prevención. La Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca que un diagnóstico temprano podría ayudar a controlar la enfermedad. De hecho, hasta un 70% de los pacientes podrían vivir sin convulsiones y, si pasan dos años sin ellas, podrían incluso considerar suspender el tratamiento.
En Chiapas, como en muchas otras regiones de México, la falta de información y el desconocimiento sobre la epilepsia son barreras que dificultan la integración social de las personas que padecen esta condición. Las comunidades rurales y de difícil acceso enfrentan aún más desafíos, ya que no siempre tienen acceso a tratamientos médicos especializados.
De acuerdo con un informe del Sistema de Salud de Chiapas, alrededor de el 1% de la población chiapaneca vive con epilepsia, lo que refleja la necesidad urgente de crear campañas educativas y recursos médicos accesibles para los pacientes. Sin embargo, los datos exactos sobre la prevalencia en el estado son limitados debido a la falta de registros precisos y la escasa cobertura en áreas rurales.
En conmemoración del Día Púrpura, diversas instituciones y organizaciones de salud en Chiapas, incluidos hospitales y centros comunitarios, han organizado actividades de sensibilización.
El Día de Conciencia sobre la Epilepsia, también conocido como Día Púrpura, se identifica con un lazo morado. Esta iniciativa nació gracias a Cassidy Megan, una activista canadiense que impulsó la conmemoración de esta fecha.
Cassidy, quien fue diagnosticada con epilepsia desde pequeña, decidió a los nueve años crear conciencia sobre esta afección neurológica. En 2008, con el respaldo de su familia y amigos, lanzó la campaña “Purple Day”, con el propósito de educar a la población y erradicar el estigma asociado a la epilepsia.
El morado fue elegido porque recuerda el tono de la flor de lavanda, una planta vinculada a la soledad y que simboliza el aislamiento que muchas personas con epilepsia pueden sentir.
El Día Púrpura es una oportunidad para reforzar el compromiso de la sociedad con la inclusión de las personas que viven con epilepsia. Es esencial seguir trabajando en la creación de redes de apoyo que ayuden a mejorar la calidad de vida de las personas afectadas, eliminando estigmas y promoviendo la educación sobre el trastorno.
El Día de Conciencia sobre la Epilepsia no es solo una fecha conmemorativa, sino un recordatorio de que el apoyo comunitario y la educación son fundamentales para cambiar la percepción social sobre la epilepsia y mejorar el bienestar de quienes conviven con esta condición.
El mexicano contribuyó a resolver el histórico enigma de la discrepancia de abundancias químicas en nebulosas; la argentina Mercedes Bidart también fue reconocida, pero en la categoría de CreaEmpresa