Localdomingo, 20 de julio de 2025
La técnica y dedicación detrás del trabajo de un barbero en Tapachula
Cada corte en la barbería local refleja años de experiencia y la constante actualización de quienes practican este oficio
Manuel Núñez

En Tapachula, la barbería ha dejado de ser solo un servicio básico para convertirse en un oficio en constante evolución. Cada corte es una oportunidad para plasmar técnica, creatividad y actualización frente a las exigencias del cliente moderno. Gerardo Pérez Vázquez, barbero con cinco años de trayectoria, comparte su experiencia desde una barbería local donde cada día se presentan nuevos desafíos.
Actualmente, los estilos más solicitados son los cortes desvanecidos o “fade”, que van desde cero hasta tonos más oscuros. Estos requieren precisión milimétrica y constante renovación. Según Gerardo, la actualización es clave: el seguimiento de tendencias a través de redes sociales y el aprendizaje diario se han convertido en herramientas indispensables.
“Todos los días se aprende algo nuevo”, afirma. Su enfoque no se limita a reproducir lo que el cliente muestra en una fotografía, sino a asesorarlo en función de su tipo de cabello y forma de cráneo, garantizando así un resultado funcional y estético.
El ejercicio de la barbería también tiene un componente emocional y familiar. Su hija, influenciada por observar su trabajo, decidió incursionar en el oficio. Inicialmente se formó en el área de uñas, pero posteriormente mostró interés en los cortes. Actualmente, realiza sus primeras prácticas bajo la guía de su padre, quien la apoyó inscribiéndola en un curso formal.

La barbería, para Gerardo, va más allá del corte. Es una forma de expresión, una responsabilidad con el cliente y un camino de superación personal. Considera que esta profesión requiere pasión, dedicación y sensibilidad para entender lo que cada persona busca en su imagen. “La satisfacción está en que el cliente regrese y confíe nuevamente en tu trabajo”, explica.
Con cientos de cortes realizados, Gerardo reconoce que cada cliente plantea un nuevo reto. Muchos llegan con imágenes de referencia que requieren replicarse con fidelidad, adaptándose a las características individuales de cada persona. Esa adaptación, según explica, es parte esencial del trabajo del barbero.
A sus colegas les envía un mensaje de compromiso con la mejora continua: mantenerse actualizados, no conformarse con lo ya aprendido y adaptarse a las nuevas corrientes que surgen en el mundo del diseño capilar. “Ofrecer un buen servicio depende de estar al día y conocer las tendencias. Eso es lo que hace que el cliente te elija como su barbero de confianza”.
En Tapachula, la barbería mantiene su presencia como una labor dinámica, ligada a la imagen personal y a la formación de nuevas generaciones que encuentran en esta actividad una forma de construir identidad, comunidad y oficio.