Caldo de mariscos tapachulteco, delicia que reconforta el alma
Se prepara con una selección de mariscos frescos, que suelen incluir camarones, almejas, jaiba, calamares y filetes de pescado
Alejandro Gómez
Pocos sabores conquistan el paladar como el de un buen caldo de mariscos. Aromático, sabroso y lleno de vida, este platillo es una verdadera joya culinaria que en Tapachula se disfruta con orgullo y pasión.
Ya sea en una fonda tradicional o frente al mar, el caldo de mariscos es una experiencia que reconforta el alma y deja huella en el gusto de quienes prueban esta delicia del mar.
Margarita Gómez explicó que este caldo se prepara con una selección de mariscos frescos, que suelen incluir camarones, almejas, jaiba, calamares y filetes de pescado, todos capturados en las costas cercanas del Pacífico.
Destacó que el caldo de mariscos tarda aproximadamente de 45 minutos a una hora en cocinarse, dependiendo de la cantidad y el tipo de ingredientes.
Añadió que el caldo de mariscos no solo es una comida, sino una experiencia sensorial, pues el calor del fuego lento y el sabor de los ingredientes frescos invitan a detenerse y disfrutar del momento.
Comentó que muchas familias tapachultecas preparan este platillo los fines de semana, en celebraciones o para reconfortar el cuerpo en días lluviosos.
Indicó que este platillo se acompaña con arroz blanco, aguacate, tortillas de maíz, chile, limón y una buena salsa macha. El caldo se sirve humeante, con los mariscos visibles y listos para ser saboreados uno a uno.
Detalló que algunas versiones caseras incluyen papas cocidas o zanahorias para darle mayor sustancia a este delicioso caldo, que se ofrece tanto en los mejores restaurantes como en las fondas de la ciudad.
Puntualizó que el caldo de mariscos es una receta transmitida de generación en generación en su familia, y que ha perdurado en el paladar de las familias tapachultecas.


























