Se instalaron áreas de talleres en las que participaron instituciones educativas como la Universidad Autónoma de Chiapas, la Universidad Politécnica y el área de Biosciencias
A diferencia de otros grupos migrantes, este contingente ha modificado su logística, reduciendo los tiempos de descanso y aumentando el ritmo de desplazamiento
Se desplegaron 99 elementos navales, así como 11 unidades, entre ellas un buque de vigilancia, dos embarcaciones menores para rescate marítimo y siete unidades terrestres
La primera jornada nacional 2026 contra Dengue y Chikungunya está enfocada en prevención, descacharrización y concientización ciudadana ante la temporada de lluvias
Los deslaves son otro de los factores que afecta a las comunidades de la zona alta / Alejandro Gómez / Diario del Sur
En los ejidos Raymundo Enríquez, 20 de Noviembre, Morelos y El Edén, en Tapachula, el clima ha dejado de ser un ciclo natural predecible para convertirse en una amenaza constante. Las lluvias que antes daban vida a la milpa ahora arrasan con viviendas, mientras que las sequías prolongadas parten en dos la esperanza de quienes dependen de la tierra. Frente a este escenario, miles de familias viven con la incertidumbre de tener que abandonar lo que por generaciones construyeron.
Un estudio de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) revela que en estas comunidades rurales de Tapachula la probabilidad de migrar aumenta hasta en un 83% tras sufrir inundaciones o sequías. El 97% de los hogares encuestados reconoció haber sido golpeado por fenómenos ambientales en los últimos años y, aunque la mitad ha tomado medidas preventivas, la falta de recursos obliga a muchos a optar por el camino de la migración, ya sea hacia otras regiones del país o hacia Estados Unidos.
Pero en medio de la adversidad también surgen voces que buscan resistir. Vecinos se organizan para reforzar viviendas, cuidar los terrenos y preparar planes de evacuación, convencidos de que la migración no debería ser la única salida.
“Queremos que los jóvenes se queden, que vean que aquí también se puede luchar”, dice Ana María, habitante del ejido Morelos, en un testimonio que refleja la resiliencia de comunidades que, a pesar de la vulnerabilidad, no renuncian a su identidad ni a su tierra.
La crisis climática empuja a tapachultecos a dejar sus comunidades / Diario del Sur
Según el INEGI, las comunidades donde se aplicó la encuesta suman más de 10 mil habitantes: Raymundo Enríquez cuenta con 4 mil 576 habitantes; 20 de Noviembre con 2 mil 633 habitantes; Morelos con mil 890 y El Edén con 952 habitantes. El 97% de los encuestados reveló haber sido afectado por cambios climáticos en los últimos 5 años, principalmente por las lluvias y sequía al haber modificaciones en sus patrones, variaciones de temperatura, erosión del suelo y deforestación de su entorno.
Es importante citar que las cuatro comunidades, situadas en zonas rurales de Tapachula, concentran poblaciones con fuerte dependencia agrícola y alta vulnerabilidad a inundaciones por lluvias y sequía en temporada de estiaje.
El estudio indica que hay quienes han sufrido la pérdida total de su vivienda por los fenómenos naturales, por ende, tienen 10 veces más probabilidades de migrar a otras partes de la República Mexicana o Estados Unidos.
Los afectados serán apoyados económicamente para poder recuperar algo de lo perdido / Alejandro Gómez / Diario del Sur
Además el 43% de los hogares de las comunidades afectadas por amenazas ambientales declaró no tener recursos suficientes para recuperarse de los daños que han causado fenómenos hidrometeorológicos e incluso temblores.
“Perdimos la casa en la inundación de hace tres años. El agua nos llegó al pecho. No quedó nada, ni cama, ni cocina. Después de eso, mi marido se fue a Monterrey a buscar trabajo, porque aquí ya no había forma”, contó María Hernández, habitante del ejido El Edén.
Por su parte, Andrea Méndez recuerda cómo una tormenta provocó afectaciones en su vivienda, por lo que su pareja tuvo que emigrar a otra parte del país.
Los encharcamientos han provocado pérdidas totales en algunos hogares / Manuel Núñez / Diario del Sur
“La lámina se la llevó el aire. Quedamos a la intemperie y con lo que nos quedó, mi esposo decidió irse a Cancún a trabajar en la construcción. Yo me quedé con los niños, pero no descarto irme también”, relató.
José López, campesino de 55 años, que vive en el ejido 20 de Noviembre, mencionó que antes sembraba maíz y ahora ya casi no da la tierra por distintos factores como la sequía, falta de apoyo, así como el daño al suelo.
“Antes llovía cuando tenía que llover. Ahora se vienen los aguaceros juntos o no cae nada en meses, por ello, mis hijos ya no quieren trabajar la tierra; dicen que no vale la pena y el mayor ya se fue a Tijuana”, mencionó.
Otro de los afectados es Don Eliseo, quien indicó que el impacto de la sequía en su parcela es mucho, principalmente en la temporada de estiaje por la falta de lluvias o en algunos casos por los incendios por las altas temperaturas.
“Sembré frijol dos temporadas y no dio nada. Todo se secó. No tenía cómo pagar las deudas, así que tuve que pedir prestado. Ahora debo más de 20 mil pesos. Mi hijo menor se fue a trabajar”, externó.
Migración y aspiraciones / Diario del Sur
“Nos organizamos para preparar planes de evacuación y cuidar los terrenos. Queremos que los jóvenes se queden, que no vean la migración como la única salida”, puntualizó.
Las autoridades de Protección Civil están realizando el levantamiento de un censo para saber quienes podrán acceder a este apoyo / Alejandro Gómez / Diario del Sur
En los cuatro ejidos, un tercio (32%) de los hogares produce cultivos en parcelas, de ellos, 75% reportó haber enfrentado obstáculos para producir o vender sus cosechas en los últimos cinco años.
Entre los factores más comunes que dieron a conocer las familias encuestadas, las sequías, lluvias torrenciales, plagas y disminución de la fertilidad del suelo han provocado afectaciones.
La encuesta también revela que el 61% de los hogares recurrió a diversos mecanismos para enfrentar estos daños, como pedir dinero prestado o reducir gastos en alimentación para la familia.
Mientras que en los últimos siete días, el 67% aplicó estrategias adversas relacionadas con el consumo de alimentos, como reducir raciones, sustituir con productos de menor calidad o restringir el consumo de adultos para priorizar a menores.
De acuerdo con el informe, 41% de los tapachultecos encuestados de las cuatro comunidades manifestó su intención en poder migrar en el futuro, ya sea de forma interna (25%) o internacional (25%) y entre las motivaciones principales se encuentran la búsqueda de empleo y mejores oportunidades económicas.
El estudio establece correlaciones estadísticas entre los hogares que informaron afectaciones en su vivienda debido a cambios ambientales, pues tuvieron 1.76 veces más probabilidades de migrar. Asimismo, quienes reportaron impactos psicosociales (tristeza o miedo tras un desastre) incrementan su probabilidad de migrar en 1.43 veces.
Las inundaciones han provocado que las personas dejen sus hogares / Manuel Núñez / Diario del Sur
Además el 15% de las personas encuestadas reportó tener planes concretos de migrar en los 12 meses siguientes y los hogares afectados por inundaciones presentaron 83% de probabilidades de planear una migración, en comparación con el 30% de quienes no fueron afectados.
El informe muestra que 37% de los hogares tuvo al menos un miembro familiar que migró en los últimos cinco años, ya sea de forma interna (29%) o internacional (12%) en ambos casos.
El ingreso mensual promedio de los hogares encuestados fue de 5,800 pesos mexicanos, solo 22% declaró tener acceso a una cuenta bancaria y 27% tenía préstamos pendientes de pago.
Estas condiciones incrementan la exposición a fenómenos ambientales, ya que de acuerdo a la investigación, los hogares que enfrentaron reducciones de ingresos por cambios en el medio ambiente fueron 57% más propensos a tener migrantes recientes.
Las lluvias son las que más afectaciones provocan en Tapachula / Manuel Nuñez / Diario del Sur
A pesar de las limitaciones, 52% de los hogares afectados recientemente por amenazas ambientales reportó haber tomado medidas preventivas, como reforzar viviendas, monitorear el clima o preparar bolsas de emergencia.
Los resultados del estudio realizado en Tapachula se enmarcan en una tendencia nacional. Entre 2008 y 2023 se registraron en México185 desastres asociados a 2.7 millones de desplazamientos internos, principalmente, por inundaciones (52%) y tormentas (45%). Proyecciones del Banco Mundial y el Consejo de Alcaldes para la Migración estiman que México podría tener entre 1.7 y 8 millones de migrantes internos por razones ambientales hacia 2050.