Localmartes, 29 de abril de 2025
Celebran el Día del Niño sin comida chatarra en escuelas de Tapachula
Las escuelas han emprendido acciones para reforzar el conocimiento sobre la alimentación saludable
Manuel Núñez

La Primaria Rosario Castellanos Figueroa, en Tapachula, celebrará el Día del Niño con una nueva dinámica alimentaria, ajustada a los lineamientos federales que prohíben la distribución y venta de comida chatarra en los planteles escolares.
El director del plantel, Julio César González González, explicó que el festejo se organizará conforme al Acuerdo 3009/2024, el cual establece criterios para la preparación y expendio de alimentos y bebidas dentro de las escuelas, con el objetivo de promover hábitos saludables entre la comunidad estudiantil.
Como parte de esta medida, la escuela eliminará productos como frituras, dulces, refrescos y jugos azucarados de las actividades conmemorativas. En su lugar, se ofrecerán platillos balanceados, preparados con ingredientes locales, que incluyen tacos suaves, tortas y guisos, así como postres con menor contenido de azúcar.

El director informó que la implementación de este nuevo enfoque ha generado diversas reacciones entre madres, padres y alumnado. Algunos tutores expresaron desconcierto y dudas ante la modificación del tradicional festejo, mientras que otros comienzan a redescubrir formas más saludables de preparar alimentos festivos, incluyendo recetas con harinas alternativas y bajo contenido calórico.
En cuanto a la respuesta de las niñas y los niños, se ha observado sorpresa y resistencia inicial, principalmente por la expectativa cultural de recibir dulces y piñatas. Sin embargo, la escuela ha emprendido acciones para reforzar el conocimiento sobre el equilibrio alimenticio, buscando sustituir los dulceros por actividades recreativas y sorpresas que mantengan el espíritu festivo del evento.

La dirección escolar subrayó que este es el primer año en que se celebra el Día del Niño bajo estos nuevos lineamientos, por lo que se encuentran en un proceso de adaptación junto con las familias. Asimismo, se indicó que el cambio no solo representa un cumplimiento normativo, sino una oportunidad para generar conciencia sobre el impacto de los hábitos alimenticios en la salud de la infancia.
El director concluyó que parte del compromiso educativo es integrar información clara, tanto escrita como empírica, sobre nutrición, y buscar orientación en centros de salud y especialistas para consolidar esta transición hacia entornos escolares más saludables.