Energía solar: México recibe una alta cantidad de radiación solar a lo largo del año, lo que lo convierte en un lugar idóneo para la instalación de sistemas fotovoltaicos. Esta fuente de energía limpia es aprovechada principalmente en el norte y noroeste del país.
Energía eólica: El Istmo de Tehuantepec, en Oaxaca, destaca como una de las zonas con mayor potencial de aprovechamiento de la energía eólica en América Latina. Aquí, parques eólicos están transformando la fuerza del viento en energía que abastece a miles de hogares.
Energía hidroeléctrica: México tiene una rica infraestructura hidroeléctrica, aunque algunos de sus proyectos enfrentan retos relacionados con la escasez de agua y el impacto ambiental de las grandes represas. Sin embargo, sigue siendo una de las principales fuentes de energía renovable del país.
Energía geotérmica: México se encuentra en el “Cinturón de Fuego del Pacífico”, una región con actividad volcánica constante, lo que lo convierte en uno de los países con mayor potencial para aprovechar la energía geotérmica, una fuente limpia y eficiente para generar electricidad.