Autoridades marítimas emitieron un aviso precautorio ante condiciones adversas en el Golfo de Tehuantepec, limitando la navegación de embarcaciones menores
El Gobierno Municipal de Tuxtla Chico, que preside Julio Enrique Gamboa Altúzar, ha dispuesto redoblar esfuerzos y sumarse a las estrategias impulsadas por el gobernador de Chiapas
El mandatario resaltó el trabajo conjunto que se ha consolidado, orientado a la prevención, la protección de la vida y el fortalecimiento del Estado de derecho
Las viviendas ubicadas cerca de los afluentes son las que más riegos presentan / Alejandro Gómez / Diario del Sur
Colonias como 5 de Febrero, Colinas del Rey, El Encanto, Conquista Campesina, Teófilo Acebo, Llano de la Lima, Álvaro Obregón, Laureles I y II, San Antonio Cahoacán, Lomas del Soconusco, Palmeras, Nuevo Milenio, Raymundo Enríquez, Las Américas y Jardines del Tacaná enfrentan altos niveles de riesgo por encharcamientos e inundaciones, de acuerdo al Atlas de Riesgos del municipio de Tapachula.
El documento, elaborado por autoridades federales en coordinación con instancias locales, pone en evidencia una realidad que los tapachultecos viven cada temporada de lluvias: las calles se convierten en ríos y muchas casas terminan encharcadas.
La clasificación de riesgo que aparece en el Atlas señala en rojo a varias zonas del municipio, lo que indica una alta probabilidad de afectaciones por acumulación de agua. El problema no es nuevo ni sorpresa para los habitantes, ya que basta con una lluvia intensa para que los drenajes colapsen y los encharcamientos paralicen la ciudad.
Las causas son múltiples: un crecimiento urbano desordenado, la falta de infraestructura pluvial, la acumulación de basura en canales y alcantarillas, la tala de árboles y la impermeabilización del suelo. Todo esto, en una ciudad que está ubicada geográficamente en una zona baja y expuesta a fenómenos hidrometeorológicos extremos.
“Cada año es lo mismo. Lluvia tras lluvia, el agua entra a las casas y nadie se hace responsable por los daños”, indicó Alfredo de la Cruz Cordero, representante de Nueva Generación y Vinculación Social, así como habitante de la colonia San Antonio Cahoacán, una de las más vulnerables según el estudio.
Además del daño material, los encharcamientos traen consigo enfermedades y accidentes. En algunas zonas, como Raymundo Enríquez y San Antonio Cahoacán, La Joya, en donde han reportado incluso daños estructurales en viviendas, derivado de la humedad constante.
La preocupación ciudadana está respaldada por cifras oficiales: la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI reveló que el 96.8% de los habitantes de Tapachula consideran los encharcamientos y baches como uno de los principales problemas de su ciudad. Es el porcentaje más alto en todo el país.
Pese a la gravedad del tema, Diario del Sur ha buscado en diversas ocasiones al secretario de Protección Civil Municipal, Demetrio Martínez, con el objetivo de conocer qué acciones se están implementando para mitigar el riesgo en las zonas más vulnerables identificadas en el Atlas. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición, el funcionario ha evitado dar declaraciones, emitir recomendaciones o informar públicamente sobre un plan preventivo.
Las colonias de la zona baja son las más afectadas en la temporada de lluvias / Alejandro Gómez / Diario del Sur
Ante este panorama, De la Cruz Cordero, señala que el Atlas de Riesgos no debe ser un archivo olvidado y debe servir como hoja de ruta para planear obras pluviales, reforestar áreas clave y frenar el crecimiento descontrolado de la ciudad.
“Tapachula ya no puede seguir improvisando frente a las lluvias cada vez son más fuertes, pues el riesgo está medido y bien documentado por las propias autoridades”, puntualizó.