Crisis de basura en Tapachula: del rezago heredado a las acciones emergentes
La acumulación de rezagos operativos y el aumento en la generación de residuos colocaron a Tapachula ante un reto estructural en el manejo de la basura
La acumulación de basura en calles, ríos y espacios públicos continúa siendo uno de los factores que anulan cualquier esfuerzo institucional, por lo que el reto no solo es operativo, sino social y cultural.
Tahide Aurora es creadora de un emprendimiento basado en miniaturas personalizadas elaboradas principalmente con material reciclado, que combina creatividad y paciencia
El general Nezahualcóyotl Albarrán Mendoza asumió el mando de la zona militar en Tapachula, Chiapas en medio de una carrera con formación nacional e internacional
Rescatado en condiciones críticas, sin pelo y con enfermedades graves, “Polvorón” encontró una segunda oportunidad gracias a Humberto, integrante de Michi Rescate
El municipio espera entre 15 y 20 mil turistas durante la Semana Santa, por lo que autoridades recomiendan planificar el viaje y considerar todos los gastos
Las mujeres pudieron, entrevistarse y convivir con cada uno de los internos, con el objetivo de identificar si entre ellos se encontraba algún familiar
Hombres y mujeres trabajan en la recolección de PET en el basurero municipal de Tapachula / Manuel Núñez / Diario del Sur
La problemática de la basura en Tapachula se ha convertido en uno de los retos más complejos y persistentes que enfrenta el municipio, una situación que no surgió de manera reciente, sino que se arrastra desde años atrás y que se agravó al inicio de la actual administración por deficiencias estructurales en el sistema de recolección y disposición final de los residuos sólidos urbanos.
Al asumir funciones el actual gobierno municipal, el diagnóstico fue claro: el sistema operaba con una flota vehicular deteriorada, un sitio de disposición final fuera de la normativa ambiental y una operación que representaba riesgos directos para la salud pública y el medio ambiente. De las 36 tolvas recolectoras adquiridas en 2018, únicamente 12 se encontraban en condiciones mínimas de operación, mientras que el resto presentaba daños severos o estaban fuera de servicio.
A pesar de estas limitaciones, el servicio de recolección continuó operando de manera parcial en colonias, comunidades, hospitales, escuelas, hoteles, restaurantes, comercios y dependencias gubernamentales, en un contexto donde la generación de residuos supera con creces la capacidad instalada del municipio.
Datos técnicos dimensionan la magnitud del problema. Tapachula genera más de 500 toneladas de basura diariamente, lo que equivale a alrededor de 3 mil 500 toneladas semanales y más de 15 mil toneladas al mes. Esta cifra coincide con lo documentado por el investigador del Centro de Investigación con Visión para Mesoamérica (CIM), Vicente Castro Castro, quien explicó que años atrás la ciudad producía cerca de 400 toneladas diarias, pero el crecimiento poblacional y el arribo de miles de migrantes incrementaron considerablemente la generación de desechos.
El especialista advirtió que el problema no solo radica en la producción de basura, sino en su destino final, ya que solo el 70 por ciento de los residuos es recolectado de manera formal, mientras que el resto termina en calles, ríos y tiraderos clandestinos. Se han identificado más de 20 basureros ilegales, principalmente en la Ruta del Café, el río Coatancito y el río Texcuyuapan.
La crisis alcanzó uno de sus puntos más críticos en mayo de 2025, cuando el basurero municipal se incendió. El siniestro no fue considerado espontáneo, ya que ocurrió después de las seis de la tarde y sin condiciones climáticas que lo explicaran, por lo que se presume que fue provocado. El incendio tardó más de 10 días en ser controlado y afectó directamente a familias que habitan en los alrededores del sitio. Tras el evento, se instaló una cámara térmica permanente para monitorear la zona y evitar una reactivación.
Meses después, en agosto de 2025, el basurero comenzó a operar bajo restricciones ambientales, luego de que la PROFEPA impusiera 14 medidas urgentes para contener daños al ecosistema y a la salud pública. Estas acciones obligaron al municipio a replantear su esquema de operación y avanzar hacia un cumplimiento gradual de la normativa ambiental.
Ante este panorama, la administración municipal implementó un programa emergente que permitió reorganizar rutas, identificar puntos críticos y reforzar la capacidad operativa. Se pusieron en funcionamiento más de 40 camiones recolectores, se rentaron 10 tolvas con mantenimiento incluido, se sumaron cinco tolvas nuevas y se incorporaron tres vehículos de 1.8 toneladas destinados a la atención inmediata de zonas prioritarias como el centro de la ciudad, la Octava Norte, la Cuarta Sur y el bulevar de la 17.
Además, se detectó que 100 contenedores permanecían almacenados en una bodega, por lo que, con autorización del Cabildo, se aprobó la adquisición de 328 contenedores nuevos, actualmente en proceso de instalación en puntos críticos previamente identificados.
Parte de la crisis también se reflejó en los conflictos sociales relacionados con los centros de transbordo. En noviembre de 2025, recolectores y tricicleros bloquearon vialidades tras el cierre de un punto de descarga que operaba desde hace años. La falta de un sitio definido provocó acumulación de basura y protestas que se extendieron por más de un día.
Tras mesas de diálogo con autoridades municipales, se alcanzaron acuerdos para reubicar centros de transbordo, ordenar la operación de los recolectores y establecer cuotas fijas, beneficiando a más de 70 familias que dependen de esta actividad.
De manera paralela, se realizaron mesas de trabajo con tricicleros para integrarlos a un esquema más ordenado y funcional, así como ajustes específicos en mercados públicos, donde los transbordos quedaron destinados exclusivamente a locatarios, atendiendo una problemática histórica con vecinos.
Con sustento técnico, el municipio contrató a un consultor especializado que desde diciembre atiende observaciones derivadas de evaluaciones en el sitio de disposición final, en coordinación con autoridades ambientales. El objetivo es fortalecer la operación del basurero municipal y avanzar hacia condiciones de mayor seguridad, control ambiental y cumplimiento legal.
Las autoridades recordaron que, conforme al artículo 115 de la Constitución, los municipios son responsables de la limpieza, recolección, traslado y disposición final de los residuos, por lo que se realizaron solicitudes formales a gasolineras, farmacias, hoteles, plazas comerciales y grandes generadores para transparentar sus mecanismos de manejo de basura.
Aunque las acciones implementadas han permitido enfrentar de manera directa una crisis heredada, autoridades y especialistas coinciden en que la solución no será inmediata. La normalización del sistema de manejo de residuos en Tapachula requiere acciones sostenidas, fortalecimiento de la cultura ambiental, separación de residuos desde el origen, educación ambiental y, sobre todo, participación ciudadana.