Crisis del cempasúchil en Tapachula por escasez y altos precios
Productores y comerciantes enfrentan una difícil temporada por el aumento de precios y la baja demanda del cempasúchil, flor tradicional del Día de Muertos
Las mujeres pudieron, entrevistarse y convivir con cada uno de los internos, con el objetivo de identificar si entre ellos se encontraba algún familiar
Familiares firmaron un contrato y realizaron los pagos correspondientes a la mensualidad de 2 mil pesos, así como otros insumos solicitados por el establecimiento
Comerciantes de Tapachula mantienen viva la tradición de vender flores de cempasúchil pese al aumento en los precios y la baja demanda / Manuel Núñez / Diario del Sur
En vísperas del Día de Muertos, la tradicional flor de cempasúchil atraviesa una de sus temporadas más complicadas para productores y vendedores. La escasez y el incremento en los precios han reducido las ganancias y generado preocupación entre los comerciantes que año con año instalan sus puestos en diferentes puntos de la región.
Rufina Juárez Jiménez, quien lleva casi 40 años vendiendo flores, explicó que este año ha sido particularmente difícil. “Antes comprábamos demasiadas flores y no nos quedaba nada. Ahora está más caro el manojo y la gente compra menos”, mencionó. De acuerdo con su testimonio, hace dos años el manojo costaba 20 pesos, y hoy se vende a 35 pesos, lo que obliga a subir el precio final al público a 45 pesos para cubrir gastos de transporte, comida y el pago del espacio donde se instala.
La comerciante señaló que la ganancia apenas alcanza entre 5 y 10 pesos por ramo, una cifra mínima comparada con los años anteriores, cuando las ventas llegaban a superar las 500 docenas. “Este año solo traje 100 docenas. Antes no quedaba nada, ahora la economía está difícil y muchos clientes ya no compran como antes”, expresó.
En su puesto, además de flores, ofrece coronas, veladoras y adornos elaborados por ella misma, los cuales prepara desde junio para diversificar sus ingresos. “Hacemos coronas, toallitas y maceteros que no pasan de 100 pesos, para que la gente pueda llevar algo a sus difuntos”, comentó.
Adela Salinas Juárez, quien también lleva años vendiendo en el Panteón Jardín, confirmó que el panorama no ha sido favorable. “La flor está escasa y muy cara. Antes vendíamos 50 manojos al día; ahora apenas tengo 15”, explicó. Aseguró que el alza en los precios no solo afecta a los consumidores, sino también a los propios comerciantes, quienes deben asumir costos más altos sin aumentar demasiado el precio al público.
La flor que ofrecen, explicó, proviene principalmente de zonas cercanas y debe cuidarse con esmero, pues es delicada al sol y a la humedad. “La mantenemos a la sombra para que no se marchite, porque el calor o la lluvia la echan a perder rápido”, señaló.
Ante la posibilidad de no vender toda su mercancía, Adela comentó que aprovecha las flores secas como remedio tradicional o para sembrar las semillas y producir sus propias plantas en la próxima temporada. “Si no se vende, se guarda o se siembra otra vez”, dijo.
La flor de cempasúchil, símbolo del Día de Muertos, enfrenta una de sus temporadas más difíciles por la escasez y el alto costo en los mercados locales / Manuel Núñez / Diario del Sur
Ambas vendedoras coinciden en que los días 1 y 2 de noviembre serán decisivos. Esperan que la llegada de visitantes a los panteones les permita recuperar parte de la inversión. “Tenemos la esperanza de que lo poquito que tengamos se acabe en esos días”, expresó Rufina.
Pese al aumento en los precios y la baja en la demanda, los comerciantes mantienen viva la tradición de ofrecer flores, veladoras y arreglos para las ofrendas. Consideran que más allá de la venta, su trabajo contribuye a preservar una de las costumbres más significativas del Día de Muertos, donde el color y aroma del cempasúchil continúa siendo símbolo del recuerdo y la unión familiar.