Entre la calle y trabajos informales, cubanos deportados de EU intentan rehacer su vida en Tapachula
La falta de un permiso migratorio les impide aceptar oportunidades laborales fuera de la ciudad
Alejandro Gómez
“Vivo al amparo de Dios, porque verdaderamente aquí no hay trabajo. Si para los que viven aquí no hay trabajo, imagínate para un deportado que no tiene papeles ni documentación, mucho menos”, relata.
“Aquí vendo cafecito cubano para mis amigos mexicanos. Ya les gusta el cafecito y cuesta solo cinco pesos. Con eso estoy sobreviviendo mientras llegan los papeles para estar de manera legal en México”, explica.
Mencionó que prácticamente viven sin ingresos estables en Tapachula, lo cual dificulta aún más su situación en esta ciudad a donde los están mandando las administraciones de Donald Trump.
Para el isleño Clemente Ernesto Costeño, las cosas son distintas en la ciudad, ya que sus familiares que aún permanecen en los Estados Unidos lo están apoyando con un poco de recursos económicos.
“Estamos sin trabajo, sin nada, viviendo de lo poquito que nos puede mandar la familia, que ya también tiene bastante carga”, comenta el cubano que vivió muchos años en ese país.

























