Color, tradición, historia, cultura y misticismo desfilaron sobre una gran alfombra de aserrín de colores característica de la llamada capital cultural del Soconusco, Tuxtla Chico, que así inició su participación en el festival “El Mequé”, la fiesta de todos en Tuxtla Gutiérrez.
La historia de los izapeños, la fé a la Virgen Santa María de Candelaria, el misticismo y el fervor de la cofradía pueblo originario a San Pedro Mártir de Verona y San Marcos Evangelizador, así como la alegría y el folclor del grupo Tochihuitl captaron de inmediato la atención de cientos de espectadores que se reunieron y fueron testigos del inicio de una de los eventos culturales más importantes de Chiapas.
En la Avenida Central de la ciudad capital una espectacular alfombra dio muestra de la riqueza y belleza cultural de Tuxtla Chico, un ejemplo del amor de las familias tuxtlachiquenses que cada 2 de febrero adornan más de 2.5 kilómetros de calles creando una gama de colores impresionantes que atrae el interés de miles de turistas, pero que también refleja la unidad e identidad de un municipio orgulloso de sus raíces y de su gente.
Capitanes, negritos, correlones, chocolateros, la representación de los izapeños desfilaron al ritmo de la chirimia y el tambor arrancando los plausos de quienes con algarabía observaban el contingente.
El presidente Municipal de Tuxtla Chico Julio Enrique Gamboa Altúzar, reafirmó su compromiso con la cultura e indicó: “Junto a nuestro gobernador Eduardo Ramírez Aguilar continuaré trabajando para seguir proyectando a Tuxtla Chico, que el nombre de nuestro municipio siga sonando y siendo referente de cultura, la chiapanequidad, la identidad e historia de los municipios hoy se vive”.
Asimismo en Tuxtla Gutiérrez este 15 de noviembre se vivió una noche de baile, de identidad, de arte con olor a aserrín, a copal e incienso, de alegría y folclor, el lenguaje de la cultura de los izapeños y tuxtlachiquenses.