Locallunes, 31 de marzo de 2025
Día de la Visibilidad Trans, colectivas de Tapachula piden reconocimiento y derechos
Mujeres trans y toda la comunidad LGBT+, sigue enfrentando discriminación en distintos ámbitos
Manuel Núñez

Cada 31 de marzo se conmemora el Día de la Visibilidad de las Personas Trans, una jornada que busca no solo el reconocimiento de sus identidades, sino también el acceso a derechos humanos fundamentales. En Tapachula, diversas colectivas organizaron un conversatorio en la media luna del Parque Bicentenario para abordar los problemas que enfrenta esta comunidad, especialmente en el acceso a empleo y la seguridad.
Lilith Hernández, integrante del colectivo Amores Amor, resaltó la importancia de estos encuentros para visibilizar las experiencias y realidades de las personas trans en la región. “Es fundamental que las instituciones y los tomadores de decisiones volteen a vernos. Seguimos estando en la periferia de los derechos humanos”, comentó. Además, hizo un llamado a la Cámara de Diputados y al Senado para retomar la Ley de Identidad de Género, que permitiría mayor acceso a otros derechos.
Sin embargo, en 2025, el avance en esta materia sigue siendo casi nulo. “Tapachula sigue viviendo la transfobia institucional y laboral. Las empresas e incluso las instituciones públicas nos excluyen”, agregó Hernández. La falta de acceso a educación también limita sus oportunidades, obligando a muchas personas trans a abandonar sus estudios y, con ello, reduciendo sus posibilidades de empleo digno.
Brittany Rachel Rivera Rosales, una mujer trans hondureña de 38 años, expresó su preocupación ante la falta de oportunidades laborales. “Estos conversatorios nos ayudan a darnos a conocer y exigir nuestros derechos. No queremos ejercer el trabajo sexual, pero nos vemos obligadas porque no hay apoyo gubernamental ni empleo digno”, afirmó.

Según Rivera, hasta hace poco recibían apoyo de programas como Bienestar de Pemex, pero hace dos meses se les retiró. “Ahora no tenemos ninguna ayuda, salvo la de organizaciones como Casa Frida. La mayoría de nosotras busca empleo en tiendas y restaurantes, pero no nos contratan por ser trans y migrantes”, explicó.
Natalie Obregón Padrón, una mujer trans inmigrante de Cuba, también participó en el conversatorio y compartió su experiencia. “Para mí, este evento fue muy educativo porque da visibilidad a nuestra población, que siempre está oculta. Abordamos temas cruciales, como las barreras laborales que enfrentamos las personas trans en Tapachula”, comentó.
Obregón señaló que la discriminación es doble para quienes, además de ser trans, son migrantes. “Cada vez que buscamos empleo, nos dicen que no. No solo por ser trans, sino por nuestra condición migratoria. Nos orillan a trabajos informales o de alto riesgo”, denunció.
Las participantes coincidieron en que es urgente que las autoridades locales y federales generen políticas públicas para garantizar el acceso a empleo digno para las personas trans. “Todos los derechos para todas las personas. No pedimos privilegios, solo igualdad”, enfatizó Obregón.
La problemática no solo afecta a las mujeres trans, sino a toda la comunidad LGBT+, que sigue enfrentando discriminación en distintos ámbitos. La lucha por la equidad laboral y la seguridad continúa, con la esperanza de que la visibilización de sus historias genere cambios reales en la sociedad y en las instituciones.