A sus 71 años, don Aurelio sigue lustrando zapatos con el mismo amor por su oficio
Todos los días, desde las 8 de la mañana hasta las 6 de la tarde, se instala en su lugar de siempre, con la misma energía y dedicación
Marvin Bautista
“Me gusta trabajar; es mi forma de contribuir a mi familia y de sentirme útil. Todos los días llego al parque a lustrar calzado y a reparar zapatos para poder llevar el sustento a casa”, comenta.
Padre de dos hijos, don Aurelio recuerda con orgullo el esfuerzo realizado para darles lo mejor. “Siempre he trabajado duro para sacarlos adelante. Me siento orgulloso de lo que he logrado y de la familia que he formado”, afirma.
Con nostalgia rememora sus inicios: en aquel tiempo, el parque central no tenía el aspecto que hoy conocemos. Por los años que lleva ejerciendo, es reconocido como “el bolero más viejo” de este lugar.
“Soy afortunado de seguir trabajando. Muchos compañeros con los que inicié ya fallecieron, pero gracias a Dios aquí estamos y seguiremos mientras haya fuerzas”, expresa.
“Don Aurelio es un hombre trabajador y honesto, un ejemplo para todos. A pesar de su edad, sigue luchando por su familia”, señala uno de sus clientes habituales.

























