Doña Coty: tres décadas de cocina a leña y sabor de rancho en Tapachula
Su fogón, sus manos y su sazón han dado vida a uno de los comedores más queridos de la ciudad
Alejandro Gómez
El olor a leña encendida anuncia que ahí, en una humilde cocina de paredes sencillas y alma grande, Doña Coty sigue siendo la reina del fogón. Esto la ha convertido en un personaje popular con más de tres décadas conquistando el paladar de los tapachultecos.
Su primer negocio estuvo frente a La Palapa. Aquel espacio fue su primer comedor, donde permaneció 15 años en un pequeño establecimiento donde vendía enchiladas, caldos y de todo un poco, como ella recuerda con una sonrisa que guarda nostalgia y orgullo.
Doña Coty lleva hoy 15 años en su actual cocina económica y más de 30 años trabajando entre ollas, humo, leña y tortillas hechas a mano, algo que nació del gusto de cocinar para la familia en primera instancia.
“Acá se cocina como en el rancho, con leña, como se hacía antes. La construcción detonó mi talento y creció con fuerza, pues los ingenieros me pedían comida y, sin pensarlo, ahí me fui, como la rueda del carro cuando ya va agarrando fuerza”, dice.
Detalló que en su fogón antiguo —de esos que ya casi no existen en la zona urbana de la ciudad— prepara caldo de gallina de rancho, caldo de pata, mole, pozole, barbacoa, carne asada, enchiladas, huevos al gusto y lo que el cliente pida.
Narró que todo es cocinado a leña, con paciencia y con sabor, ya que su cocina no es de lujo, pero aquí la gente viene por el sazón que la leña aporta a cada platillo.
Contó que su jornada empieza temprano: mercado, preparación, limpieza, leña… y aunque tiene dos personas que la ayudan, ella es quien cocina cada platillo y quien da vida a esas tortillas calientes que salen como saludo de hogar.
Un fogón, dos manos y muchas ganas han construido un comedor gastronómico y un personaje humilde al que la gente sigue llegando por una razón sencilla: el sazón que la leña le da a cada platillo.
La historia de Doña Coty es la historia de miles de mujeres tapachultecas que han levantado negocios desde cero, con esfuerzo, trabajo, convicción y dedicación.





























