Dijo que datos recientes revelan que poco más del 10 % de jóvenes cursan estudios universitarios en el estado, de más de un millón que hay en la entidad, cifras que reflejan difícil situación educativa.
Ubicación geográfica, otro obstáculo a superar
Falta de oferta educativa y altas colegiaturas
Falta de oferta laboral desmotiva a jóvenes
Remarcó que muchos jóvenes prefieren irse en busca del sueño americano o a los estados del norte a trabajar, porque hay muchos que han concluido sus estudios y no logran encontrar empleos.
“La desilusión y la frustración se están apoderando de muchos jóvenes que ven que a pesar de haber invertido tiempo y dinero en su educación, no pueden encontrar un trabajo bien remunerado o que les permita vivir de acuerdo a sus expectativas”, acotó.
Juan Carlos y el porqué abandonó sus sueños universitarios
Sin embargo, la realidad económica de su familia hizo que sus sueños se esfumaran, ya que no contó con suficientes recursos para pagar sus estudios, su pasaje y para poder pagar la renta de un cuarto.
“Crecí en una familia de campesinos dedicados al cultivo de café para sobrevivir y aunque mis padres siempre me apoyaron en mi deseo de estudiar, la falta de recursos económicos hizo que fuera difícil para acceder a la universidad”, narró.
Trabaja en el campo junto a sus padres, pero su corazón sigue anhelando la oportunidad de estudiar y mejorar su futuro.
Universidades Bienestar, ¿solución o promesa incumplida?
A pesar de los esfuerzos del gobierno por ampliar la cobertura educativa en Chiapas, las Universidades del Bienestar no han logrado cerrar la brecha educativa en el estado.
De acuerdo con las autoridades, en Chiapas hay 27 sedes abiertas de las Universidades Bienestar, pero siguen siendo una promesa incumplida para los jóvenes de Chiapas, ya que muy pocos siguen teniendo acceso.
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El autismo es una condición del neurodesarrollo que implica distintos niveles de apoyo y cuya atención oportuna puede mejorar significativamente la calidad de vida
Permitirá a los automovilistas contar con una versión electrónica de su licencia de conducir, misma que será válida para identificarse ante las autoridades
La brecha educativa en Chiapas ha crecido en los últimos años / Marvin Bautista / Diario del Sur
La educación superior en México es un derecho, pero para muchos jóvenes en Chiapas, se ha convertido en un privilegio, ya que enfrentan desafíos o dificultades para poder ingresar a la universidad, principalmente por crisis económica, desigualdad territorial, poca cobertura educativa y falta de interés, entre otras.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en Chiapas sólo dos de cada 10 jóvenes tienen acceso a los estudios universitarios, cuyas cifras colocan al estado en el penúltimo lugar a nivel nacional, solo por arriba de Oaxaca, cuando la media nacional es del 41.8 por ciento.
El informe de la Secretaría de Educación detalla que en Chiapas, de acuerdo al último censo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), sólo 110 mil estudiantes cursan sus estudios universitarios, tanto de escuelas públicas y privadas, de más de un millón de jóvenes que hay en la entidad.
Los números revelan que la brecha educativa en Chiapas ha aumentado en los últimos 20 años, ya que del 2000-2001, la tasa era del 13 por ciento y se encontraba a 8.5 por ciento de alcanzar la media nacional que era de 21.5 por ciento y del 2021-2022 la tasa bruta de cobertura es del 22 por ciento, colocándose a 21.8 por ciento de la media nacional de 41.8 %.
El doctor en docencia, Mario Alberto Marmolejo Bautista, dio a conocer que la falta de recursos económicos es un obstáculo significativo para que los jóvenes en Chiapas no puedan continuar con sus estudios universitarios.
Señaló que muchos padres de familia no pueden costear los gastos de matrícula, materiales y transporte, lo que obliga a los jóvenes a abandonar sus estudios o buscar trabajo para ayudar a sostener a sus familias.
“La falta de acceso a la educación universitaria puede tener consecuencias negativas para el desarrollo económico y social de Chiapas, ya que los jóvenes que no pueden estudiar pueden verse obligados a buscar oportunidades laborales en sectores informales o de baja productividad, lo que agrava aún más la pobreza y la desigualdad en el estado”, abundó.
Detalló que es fundamental que las autoridades estatales y federales implementen políticas públicas que apoyen a las y los jóvenes chiapanecos para que puedan acceder a la educación universitaria, esto puede incluir programas de becas, créditos educativos y apoyo financiero para que los jóvenes puedan continuar con sus estudios y mejorar sus oportunidades laborales.
La falta de oportunidades limita el acceso de jóvenes a las universidades / Marvin Bautista / Diario del Sur
Marmolejo Bautista, afirmó que la desigualdad territorial es un problema significativo en Chiapas, donde las oportunidades de acceso a la educación universitaria varían drásticamente dependiendo de la región y la ubicación geográfica.
Enfatizó que mientras que en algunas zonas urbanas como Tuxtla Gutiérrez o Tapachula existen varias opciones de educación superior, en las zonas rurales y marginadas del estado, las oportunidades son limitadas.
“En las zonas rurales de Chiapas, la falta de infraestructura educativa y la lejanía de las instituciones de educación superior hacen que sea difícil para los jóvenes acceder a la educación universitaria, por lo que muchos se ven obligados a abandonar sus comunidades para estudiar, lo que puede ser costoso económicamente y difícil para sus familias”, abundó.
Reconoció que la brecha entre las regiones de Chiapas es significativa, porque mientras que en la región Metropolitana de Tuxtla Gutiérrez existen varias universidades y opciones de educación superior, en regiones como la Selva Lacandona o la Sierra Madre de Chiapas, las opciones son escasas, “esto perpetúa la desigualdad y limita las oportunidades de desarrollo para los jóvenes de estas regiones”.
La dirigente de la organización Mujeres en Movimiento por la Liberación Nacional, Isabel Méndez Hernández, expresó que el alto costo de las colegiaturas en las universidades privadas es otro de los factores que contribuye a que jóvenes no puedan acceder a la educación superior.
Puntualizó que muchos estudiantes y sus familias no pueden hacer frente a los elevados costos de la educación privada, lo que les obliga a abandonar sus estudios, ya que las colegiaturas van desde los 35 mil hasta los 70 mil pesos semestrales.
Los números de la educación en Chiapas colocan al estado muy por debajo de la media nacional / Diario del Sur
“El abandono de los estudios universitarios es un problema que afecta a muchos estudiantes en Chiapas, y el alto costo de las colegiaturas es uno de los principales factores que contribuyen a esta situación. Según datos recientes, muchos estudiantes abandonan sus estudios debido a la falta de recursos económicos para pagar las colegiaturas y otros gastos relacionados con la educación”, ahondó.
Enfatizó que el abandono de los estudios puede tener consecuencias negativas para los estudiantes, ya que puede limitar sus oportunidades laborales y económicas en el futuro, ya que puede orillar a los jóvenes por caminos incorrectos.
Méndez Hernández, subrayó que muchos jóvenes deciden ya no seguir con sus estudios, por la falta de oportunidades laborales y así como las bajas remuneraciones ligadas a los estudios profesionales de quienes logran concluir con sus carreras profesionales.
Externó que la falta de perspectivas laborales y la baja remuneración están llevando a muchos jóvenes a perder la motivación para seguir estudiando, por lo que deciden abandonar sus estudios, mientras que otros se sienten desanimados y sin rumbo.
La crisis económica provoca que muchos jóvenes abandonen sus sueños / Marvin Bautista / Diario del Sur
Juan Carlos es un joven de 22 años originario de la comunidad de Fracción Salvador Urbina en la zona alta de Tapachula, quien desde pequeño, siempre tuvo la ilusión de estudiar una carrera universitaria y mejorar su calidad de vida.
Sin embargo, la realidad económica de su familia pronto se hizo sentir, ya que Juan Carlos tuvo que abandonar sus estudios universitarios debido a la falta de recursos económicos para pagar las colegiaturas y los gastos relacionados con la educación. Su familia no podía permitirse el lujo de mantenerlo en la universidad.
Hoy se siente frustrado y desanimado por no haber podido continuar con sus estudios. Sabe que la educación es clave para mejorar su calidad de vida y la de su familia, pero la falta de recursos económicos le ha cerrado las puertas a esta oportunidad.
Solo 2 de cada 10 jovenes estudian la universidad en Chiapas / Marvin Bautista / Diario del Sur
En Chiapas, las Universidades Benito Juárez o Bienestar están distribuidas en varios municipios, incluyendo Bellavista, Chenalhó, Chilón, Escuintla, Nuevo Momón (en Las Margaritas), La Esperanza (en Las Margaritas), Ocosingo, Ocotepec, Ostuacán, Palenque, Pantepec, Sucumplá (en Salto de Agua), Teopisca, Venustiano Carranza, Altamirano, Amatenango del Valle, Arriaga, Lázaro Cárdenas (en Cintalapa), Frontera Comalapa, Ixtapa, Larráinzar, Jerusalén (en Las Margaritas), San Martín Chamizal (en Palenque), y San Antonio Xochitepec (en Tuzantán), así como en Revolución Mexicana (en Villacorzo).
Estas universidades ofrecen una variedad de programas académicos, que incluyen licenciaturas en enfermería y obstetricia, ingeniería agroforestal, ingeniería en procesos agroalimentarios, medicina veterinaria y zootecnia, acuacultura y piscicultura, patrimonio histórico, cultural y natural, medicina, medicina integral y salud comunitaria, y estudios sociales.
En el programa de universidades “Benito Juárez”, todos los estudiantes que asisten a estas instituciones reciben una beca mensual de 2,565 pesos durante 10 meses al año, con un total de 45 mensualidades para aquellos que cumplen con los requisitos establecidos, sin embargo, los estudiantes de zonas rurales y marginadas enfrentan barreras estructurales, como la falta de infraestructura y la lejanía de los planteles, que limitan su acceso a una educación de calidad.