Ernesto Paulín, 45 años de ejercicio médico al servicio de la niñez en Chiapas
El pediatra Ernesto Paulín Rodríguez fue reconocido en Chiapas por su labor como uno de los 10 médicos más humanistas del estado
El pediatra Ernesto Paulín Rodríguez fue reconocido en Chiapas por su labor como uno de los 10 médicos más humanistas del estado

Carlos Morán
Fue educado con las profundas raíces del venerable José Antonio Plancarte y Labastida, el mismo que fundó la Congregación de las Hijas de María Inmaculada de Guadalupe. Se formó y realizó todos sus estudios en el Colegio Tepeyac y, al terminar el bachillerato, inspirado por la imagen y profesión de un tío, hermano de su madre, decide gracias a la admiración que le tenía, estudiar medicina.
-Nunca pensé estudiar otra profesión, tengo la certeza que no me equivoque, es mi vocación natural y he disfrutado mi profesión, porque soy médico las 24 horas y de 24 horas.-
Ernesto Paulín Rodríguez, hijo de padre comerciante y colaborador de la siderúrgica Lázaro Cárdenas, y de Ana María Rodríguez, quien formó parte del sindicato del IMSS en la ciudad de México. Nuestro estelar de Diario del Sur nació en la ciudad de México el 26 de octubre de 1951, es integrante de un hogar de 6 hijos y se llama como su padre porque es el tercero y primer varón.
Ingresa a la Universidad Nacional Autónoma de México y en 1975 viene a tierras chiapanecas, precisamente a Mazatán, para dar su servicio social que exige la profesión.
Pero llegar a Chiapas no era una decisión simple, había un romance de por medio que lo invita y motiva para que haga sus primeros servicios médicos en Mazatán, Chiapas, la tierra de las iguanas.
Ernesto Paulín no es un hombre que registre los años y las fechas, él simplemente vive como médico y un año y medio después regresa a la ciudad de México para estudiar en el Hospital Infantil de México “Federico Gómez”, la especialidad en pediatría.
Ernesto Paulín Rodríguez es un médico con una trayectoria profesional y una sencillez transparente, quien reconoce orgullosamente que mucha de su experiencia y desarrollo médico como pediatra se lo debe al extinto Dr. David Ríos.
Siendo joven, entusiasta y sensible, al iniciar como galeno en Tapachula, dedicó mucha parte de su tiempo a visitar los ejidos, acercaba los servicios de salud a la gente más necesitada, un trabajo silencioso que realizaba comprometido por convicción natural.
Algunas fincas cafetaleras, enteradas de su noble trabajo, le invitaban y venían por él en fin de semana, para dar consulta a más de 80 niños. Esa actividad generosa no se ha perdido, Ernesto Paulín, desde su trinchera, no solo atiende niños, sirve a quien le busca a la hora que sea.

Tal vez tenía 35 años cuando deseaba servir, atender, dar la consulta y curar a cuanto niño necesitara atención; un servicio médico que él llevaba con medicamentos, era un apostolado, un homenaje a su profesión y vocación que hasta el día de hoy continúa.
Con el doctor Pedro Muñoz Campero, siendo presidente de Tapachula Norberto De´Gyves, realizó muchas brigadas médicas por toda la zona cercana a Tapachula.
Ernesto Paulín se volvió tapachulteco, echó raíces en esta tierra que lo adoptó convirtiéndose en socio fundador del Club Joven, el primer espacio cultural que se creó para sanas diversiones de los jóvenes adultos.
Muchos años dio consulta y atendía a los hijos de los bomberos, cuando los bomberos no recibían nada más que limosnas. Nuestro entrevistado apoyaba a estos hombres cuidando la salud de sus hijos.
Al lado del doctor Eugenio Ytuarte Olivo, doña Martha Ruiz de Calderón les pide que diseñen la parte pediátrica de la Cruz Roja.
Ernesto Paulín Rodríguez está cumpliendo 45 años como médico pediatra. En su historia de vida existen testimonios de pacientes que expresan no solo su agradecimiento, pacientes que, siendo adultos, tuvieron una emergencia y al no tener a dónde ir, en fin de semana y a la media noche, fueron bien atendidos por el doctor.
Eso habla no solo de su vocación médica, sino del espíritu humanitario que posee por ayudar a todos, por servir desde su trinchera a quien lo necesite.
Nuestro médico tiene 74 años -Voy a seguir siendo médico hasta que mi cerebro me aguante y mis piernas me soporten.-
Ernesto Paulín ha hecho deporte toda su vida, su casa deportiva es el Club Campestre; le gusta el tenis, el squash y el padel.
El exceso deportivo y los años al pasar cobran una factura y hoy, está fuera de las canchas deportivas, un problema en la cadera, le espera una prótesis, así como otros daños que ha puesto en pausa su vida en el deporte.
Como médico y buen conocedor de su cuerpo sabe si debe o no operarse. Ha vivido intensamente, así que hoy la lectura es su pasatiempo preferido y seguir asistiendo a congresos, porque la medicina está en movimiento.
El Colegio de Pediatría le hizo un reconocimiento por 45 años de ejercicio en la medicina pediátrica y acaba de ser galardonado en San Cristóbal de las Casas, como uno de los 10 médicos más humanistas de Chiapas.
Un reconocimiento que valida su trayectoria médica, su altruismo, su labor en zonas marginadas y su servicio a quienes menos tienen.
morancarlos.escobar1958@gmail.com